A dos días del inicio del primer Grand Slam del año, Rafael Nadal, Andy Roddick, Juan Martín del Potro y otros tenistas tuvieron que descamisarse para poder entrenar bajo el ardiente sol australiano.
Esta inusual y forzada forma de entrenamiento de los “top” fue el deleite de los fotógrafos que cubren el evento, ya que sacaron fotografías que tal vez nunca más puedan captar.
Según los registros térmicos este año se están registrando temperaturas que hace más de 100 años no se tenían en suelo australiano. Los tenistas no sólo tendrán que batallar contra los potentes tiros de sus rivales, sino también contra la deshidratación y el cansancio que provoca el calcinante sol.