Salomón relató que denunció a la fábrica por contaminación hace unos meses atrás, pero que fue amenazado por la empresa cuyos propietarios se niegan a conversar con las instituciones, incluyendo el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Este ente también impulsa el traslado de las industrias hacia zonas más despobladas.
Salomón añadió que en junio presentará el plan final de ordenamiento territorial para la ciudad, ya que el actual se encuentra totalmente desfasado. Sostuvo tajantemente que fábricas de este porte no deberían estar en zonas urbanas.
“Estoy de acuerdo con que la planta de producción migre de San Lorenzo y el puesto de ventas se quede en el lugar. Nosotros podemos cerrar el lugar, pero tenemos que entender que una vez que se clausure la patente comercial, ¿qué hacemos con los 600 funcionarios?”, enfatizó.
El jefe comunal agregó que el proceso de mudanza se debe realizar en una mesa de trabajo interinstitucional que puede durar alrededor de dos años, teniendo en cuenta que por su envergadura no puede trasladarse de la noche a la mañana.
“Lo recomendable es que la fabricación de ese producto migre a una ciudad adecuada. No puedo cerrar la empresa porque tiene 600 funcionarios que tienen familias. Sabemos que esta industria ni en una semana se va a mudar”, refirió.