“Uno puede dar recomendaciones a lo largo de los meses. Si uno es alérgico sabe que en invierno puede estar mal, pero recién en invierno consulta y el médico no sabe qué pasó desde agosto hasta mayo; si a finales de abril cayó con un resfrío, no se sabe si tuvo chillido o si se resfrió en enero y si el paciente está predispuesto a una crisis grave por eso. Es mucho más fácil, y generalmente tiene mejor evolución, cuando el paciente que va y consulta con su médico”, explica Ratti.
Lo ideal es que un alérgico consulte una vez cada dos o tres meses para tener una continuidad en el tratamiento iniciado y llevando en cuenta las recomendaciones a fin de evitar la manifestación de síntomas molestos (ver infografía).
Afirmó que existe una epidemia de cuadros respiratorios y entre estos se debe detectar si son resfríos, gripes o cuadros de alergia.
Agregó que lo fundamental es la educación del paciente y que este conozca las recomendaciones y colabore con el médico aplicando las medidas no medicamentosas, como saber la manera de cuidar el ambiente en el que se desenvuelve –que este no tenga polvo, humo y que esté ventilado–, que las ropas de abrigo y de cama estén lavadas y soleadas, no exponerse a los cambios bruscos de temperatura. “Debe saber qué evitar, conocer los elementos que le hacen daño y que sepa el porqué”, agregó Ratti.
Destacó que no solo es medicar al paciente para que encuentre alivio, sino insistió en la necesidad de educarlo para que no llegue a un punto en que se sienta mal y afectado por los síntomas.
“Le puedo dar el mejor medicamento del mundo, el más caro, pero si el paciente anda desabrigado, fumando o entre gente que fuma en ambiente cerrado en una pieza mal ventilada, se abriga con ropa guardada durante meses, va a recibir la carga de alérgenos que no hay medicamento que la detenga”, expresó. Explicó que la segunda parte del tratamiento sí son los medicamentos e insistió en que “ahí es importante visitar al médico en forma regular para que controle no solo la dosis, sino cómo los usa, y buscar la efectividad del fármaco, porque no todos los pacientes son iguales”, destacó el profesional.
Recordó que con la alergia se convive y que los síntomas pueden desaparecer sin medicamentos y con el cuidado constante del paciente.
