Opinión

Indecisos

Benjamín Fernández Bogado Por Benjamín Fernández Bogado

No solo abundan entre los electores sino entre los posibles elegidos para cargos municipales.

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Nunca como ahora hemos visto que los niveles de desenganche con los partidos y candidatos han sido tan altos que ni los hechos violentos contra algunos han motivado una carrera electoral singular. Los electos durarán solo 4 años y están tan confundidos que ni en las propuestas aciertan y menos en describir una realidad compleja que les tocará administrar.

El cambio en el modelo electoral los tiene a todos metidos en sus propias campañas.

Hay 24 corriendo por un lugar en la Junta Municipal de Asunción y ahí no les importa el compañero al que habría que desplazar y tampoco el partido al que uno pertenece. Los colorados por primera vez no insisten en su pertenencia y apuntan todo a los números: el de la lista y el lugar que uno ocupa.

Prometen cosas imposibles desde un municipio y no saben aún cómo se comportarán las máquinas electrónicas en este escenario dominado por la indecisión y el desencanto.

Es una campaña en profunda regresión económica, con más de 16.000 muertos por Covid y con graves errores del Gobierno central que nadie quiere aparecer cerca de Abdo por el costo que supone y ya sus compañeros ocasionales de ruta en la Operación Cicatriz, ya preparan toda la artillería para culparle de la derrota.

Todos con el puñal bajo el poncho hablando de habilitar hospitales, escuelas, centros de trabajo, pero nadie prometiendo reducir la obscena burocracia que se ha convertido en un lastre de cualquier municipio. Consume el 70% del impuesto inmobiliario dejando menos del 30% para gastos de inversión cuando por ley debería ser lo opuesto.

Los recursos del Fonacide, que se convirtieron en un multimillonario combustible de la corrupción, van camino a acabarse con el nuevo acuerdo que surgirá en Itaipú.

Deberán salir a cobrar el impuesto inmobiliario que nunca resulta simpático cuando los evasores son los que sostienen las campañas y a los electos.

No hemos escuchado que los concejales reducirán su dieta y representarán en realidad a los distritos de cada ciudad.

Nadie dice en Asunción cómo es posible que la ciudad tenga casi la mitad de su población en los bañados y no tenga un solo concejal que los represente.

De los 24 que podrían ser electos solo unos pocos conocían el Barrio Santa Ana, donde viven casi 50 mil personas y no tienen a nadie que hable por ellos.

El desencanto es casi lógico. Casi el 30% de los asuncenos están indecisos.

Es probable que no vaya a votar y facilite el triunfo del que puede movilizar y pagar por cada voto que sufrague.

Tiempos difíciles donde todos lucen irritados al punto de coser a tiros al opositor que se le ponga enfrente, como en Nueva Germania o en Pedro Juan Caballero.

Indecisos, irritados, desenganchados, desilusionados y confundidos, la cita electoral del domingo próximo solo servirá para confirmar antiguos desengaños y muy escasas esperanzas.

Benjamín Fernández Bogado – www.benjaminfernandezbogado.wordpress.com

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