La compleja red vascular que permite a las células recibir oxígeno y nutrientes, así como librarse de los desechos, hasta hace poco era un obstáculo para la impresión 3D de órganos destinados a los transplantes.
El procedimiento consiste en una red de fibras recubiertas de células endoteliales y una base de proteínas que se endurece con la luz. Cuando esta cobertura de proteínas adquiere la suficiente consistencia, las fibras se extraen, dejando una red de venas y arterias plenamente funcional. El siguiente paso es recubrir esa red con célula madre del paciente que se desarrollen en el órgano deseado.
Con el nuevo avance, el intrincado sistema circulatorio de un hígado podrá ser replicado con exactitud para cumplir las funciones de uno natural comunicó este martes el portal especializado Gizmodo.