Maida Mereles, estudiante universitaria, relata los momentos de horror que se vivió en el colectivo 18-2 Ytororo SA, que fue atacado a pedradas por un grupo de hinchas olimpistas en la zona de Eusebio Ayala, cerca del Mercado 4, en la tarde de ayer, tras el partido de fútbol.
A consecuencia del ataque, dos hombres sufrieron cortes en los brazos y menores de un año sufrieron heridas en la cabeza y cerca del ojo. Hubo desesperación durante el ataque, destacó la estudiante.
“Veníamos en el bus con 20 fanáticos que vestían camisetas del club Cerro Porteño, así también viajaban niños y padres de familia”, contó.
Los hinchas se percataron de que un grupo de olimpistas iban a abordar el bus y exigieron al chofer que apagara las luces y cerrara la puerta del transporte.
“En tono amenazante, dijeron que si paraba el colectivo habría graves problemas”, relató la joven.
El conductor no escuchó a los fanáticos y paró el bus para llevar al grupo contrario. Entonces los hinchas de Cerro impidieron que subiera el grupo, propinando golpes y patadas.
La situación despertó la ira de los olimpistas, quienes comenzaron a atacar el ómnibus arrojando piedras y cascotes contra el vehículo.
“Para protegernos, tuvimos que escondernos en cualquier espacio que quedaba dentro del colectivo”, manifestó la joven, quien se dirigía a su universidad, camino a Ñemby.
“Las madres de los menores heridos gritaban y pedían socorro. Entre llantos desesperados, algunos bajaron del colectivo y abandonaron desesperados el lugar”, narró.
Mereles indicó que en ese momento no había ninguna patrullera en el lugar.