Política

Hoy Tribunal notifica a la Itaipú sobre la condena

 

Los jueces Elio Rubén Ovelar, Juan Carlos Zárate y Víctor Medina remiten hoy a la Itaipú una copia de la condena al senador Víctor Bogado y su niñera de oro Gabriela Quintana Venialgo. Esta última deberá devolver G. 71.683.460 que es el monto del resumen de los haberes percibidos de dicha entidad de forma irregular además de los G. 34.579.994 percibidos en concepto de la desvinculación de dicha institución.

Además deberá presentar el comprobante de que la Itaipú efectivamente recibió el dinero señalado.

Igualmente, como condición para restablecer la paz social, deberá abonar G. 2.000.000 en forma mensual, por dos años, a la Cruz Roja Paraguaya.

El viernes último los magistrados leyeron la sentencia en la que decidieron que la pena justa para la mujer era de un año y medio de prisión por el delito de cobro indebido de honorarios, pero la sentencia fue suspendida a prueba por lo que no irá a prisión.

Binacional no denunció. Cabe destacar que la Binacional nunca presentó una denuncia ante el Ministerio Público, pese a que la causa saltó en los medios de prensa. Los fiscales René Fernández y Liliana Alcaráz fueron designados para iniciar las pesquisas y el hecho se abrió de oficio. Posteriormente la Coordinadora de Abogados del Paraguay amplió la denuncia.

Según la acusación, la mujer cobraba un sueldo en la Cámara de Diputados de G. 6.098.000 y otro en Itaipú de G. 9.320.000.

El parlamentario cartista, quien también fue sancionado a un año de cárcel con la suspensión de la condena y al pago de G. 20 millones mensuales por 24 meses, dinero que será distribuido en diez instituciones de beneficencia, había declarado ante la Fiscalía Anticorrupción y sostuvo que todo se trató de un simple error administrativo.

“Esta situación se debió a un error de comunicación entre dos instituciones, un error administrativo lamentable que desencadenó la situación de doble remuneración”, expresó en su indagatoria.

Volvió a ratificar durante su juicio oral y público que hubo un error e incluso con lágrimas en los ojos se declaró inocente.

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