Con 20% de funcionamiento en los servicios, el Hospital de Ñemby, que tiene la categoría de distrital, se encuentra con la capacidad de un centro de salud, ya que está sin equipos para estudios de ecocardiografía, electrocardiograma, radiografía y radiología, necesarios para hacer diagnósticos. Solo realizan internación en maternidad y derivan los casos que requieren cirugía, porque el servicio no está operativo debido a las obras paradas desde hace meses.
El área de consultorio, que incluye 12 especialidades, atiende a los pacientes en una casa particular, alquilada por G. 8 millones. El espacio físico de Urgencias es reducido y es rebasado en época de dengue.
“El sector de RAC, donde se verifica la gravedad del paciente, funciona en el pasillo. Eso hay que reestructurar, se debe liberar la parte de farmacia para dar más espacio a la parte de Urgencias, donde se trabaja a medias”, explicó el licenciado Diosnel Santner, interventor del área de Recursos Físicos y Atención al Usuario.
Aseguró que urge una reestructuración interna del hospital, y que en forma inmediata se busca que el paciente reciba una atención cálida y, más adelante, ofrecerle también calidad.
“Calidad todavía no podemos ofrecer en dos días, tenemos que reestructurar totalmente para que el paciente pueda ser atendido con calidad y encuentre las respuestas al acudir a este servicio. Es lo mínimo que se puede brindar, porque no hay servicio de radiografía, ecografía, radiología. Solo radiografía de tórax se está realizando. Tampoco se hacen ecografías ni electrocardiogramas”, detalló.
sin higiene. La limpieza general, desde el acceso hasta la última dependencia, fue la tarea inicial, a causa de las condiciones en las que se encontraba el nosocomio al momento de asumir la intervención, que está a cargo del doctor Julio Manzur.
Durante los trabajos de limpieza fue desechada una tonelada de basura, que tuvo que ser trasladada en camiones proveídos por la Municipalidad local y la Gobernación de Central.
En total eran 13 las personas en el servicio de limpieza que durante la mañana seguían limpiando puertas, ventanas, pisos y azulejos. “Esto era una roña desde la entrada, con desechos de agua que fueron solucionados en 10 minutos luego de 10 años”, cuestionó.
Los consultorios estaban repletos de equipos inservibles, camas y colchones que ocupaban espacios físicos.
“La idea es que el consultorio vuelva a funcionar en el hospital y concentrar la atención del paciente en el mismo lugar para el retiro de medicamentos luego de las consultas. Se tendrá que tomar esa determinación porque la infraestructura existe”, explicó Santner.
En cuanto a la cantidad de recursos humanos, Santner señaló que no hay problemas en ese sentido, pero aclaró que sí falta redirigir las especialidades y otras áreas para que las personas idóneas ocupen los cargos correctos.
Actualmente, existen seis conductores para una ambulancia, distribuidos en dos turnos. En el área de mantenimiento hay dos mujeres, y no hay plomeros ni electricistas. “Las canillas no funcionan y no hay personal de seguridad que resguarde el nosocomio”, puntualizó.
Santner lamentó la situación en la que se encuentra el hospital y considera que se refleja una falta de iniciativa o de interés de las personas a cargo del centro asistencial.