13 jul 2026

Hay carreras de Medicina que ni siquiera tienen una biblioteca

Entre las 20 carreras habilitadas en el país, tres no cuentan con biblioteca, una posee una morgue en precarias condiciones y otra comparte sede con un instituto de lengua guaraní y varias ofertas académicas.

facultades medicina sin biblioteca

Por Susana Oviedo

soviedo@uhora.com.py

Los alumnos de las facultades de Medicina de la Universidad Internacional Tres Fronteras (Uninter), en Ciudad del Este, y de la Universidad Nacional del Caaguazú (Unca) tienen en común que no disponen de un espacio físico dotado de libros donde realizar consultas de textos y estudiar. Es decir, no tienen una biblioteca.

La primera funciona en un tinglado alquilado, dentro del cual se montaron aulas, los laboratorios, una pequeña morgue y una sala de informática que comparte con la carrera de Odontología.

Tiene 147 alumnos, del 1.° al 5.° curso. Abrió sus aulas en el 2007 y en el 2013 ofrecerá a la sociedad su primera promoción de médicos. Entre ellos, cerca de 50 son brasileños.

Dentro de la Secretaría de la institución, en medio de funcionarios administrativos, existe un estante con libros de medicina y utilizados en la carrera de Odontología, a disposición de los alumnos, pero no un espacio para que estos examinen los materiales bibliográficos.

“Tenemos una sala de informática, que es para otra carrera, pero pueden utilizarla también nuestros alumnos”, explica el doctor Fernando Bello, coordinador de la carrera de Medicina.

Además, añade el ingeniero Gustavo Duarte, uno de los propietarios de la Universidad y presidente del Consejo de Administración, “la mayoría de los alumnos tienen su notebook o netbook, y como aquí tenemos sistema wi-fi de internet, pueden conectarse a bibliotecas virtuales”. A criterio de Duarte, de hecho, la mayor parte de la formación de los estudiantes de Medicina se desarrolla en los hospitales.

EN UN HOSPITAL. Para los 120 alumnos, del 1.° al 3.°, con que cuenta a su vez la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Caaguazú (Unca), la situación no es muy diferente. Esta inició la carrera en el 2009 afincada en el Hospital Regional de Coronel Oviedo.

Allí acaba de concluir la construcción de una morgue para los estudiantes, cuenta con dos aulas y una Secretaría, donde las funcionarias de la universidad tienen bajo su custodia los textos básicos de Medicina, microscopios y un estante con libros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En la pequeña oficina, además de los escritorios y gavetas de las funcionarias, hay una mesa con sillas. Los alumnos no solo no cuentan con biblioteca; la facultad no tiene aún sede.

El doctor Juan Rodríguez Anderson, director de la carrera, explica la situación: “Este es un proyecto bastante ambicioso. De aquí a un tiempo queremos que el Hospital Regional de Coronel Oviedo sea reconocido como hospital escuela”, dice.

Los alumnos utilizan el laboratorio de microbiología del hospital y, según el director, aunque no cuentan con espacio físico para biblioteca, la institución dispone de un promedio de 4 libros por alumno.

EN CONCEPCIÓN. Por su parte, la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Concepción, que el año pasado logró la primera promoción de 16 médicos, también comparte espacio con Odontología en un antiguo local, que por toda biblioteca tiene un par de estantes cargados de libros para ambas carreras.

A esta situación se agrega la precaria condición en que se halla la morgue que tienen (ver foto) y la “biblioteca virtual” de la facultad, para 263 alumnos actualmente en Medicina.

La Facultad de Medicina más nueva detectada por ÚH es la de la Universidad Triple Frontera en Caaguazú. Funciona en un complejo educativo que alberga a un Instituto de Educación Superior y Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní, y a las carreras de Odontología, Bioquímica, Química y Farmacia, Arquitectura y Obstetricia.

Comenzó sus actividades en marzo del presente año, con 20 alumnos, y su propietario y director de la sede, profesor Cecilio Coronel, dice que apuntan a tener incluso un hospital-escuela, para lo que ya empezaron las obras en otro terreno de su propiedad.

De todas estas carreras, la de Concepción es la que se encuentra en proceso de autoevaluación, tras acudir a la convocatoria de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), aspirando incorporar correcciones para la certificación de la excelencia académica. El dictamen de la Aneaes se conocerá en octubre.

La biblioteca de una carrera de Medicina, según el Modelo de Acreditación Nacional, debe tener espacio suficiente y sus textos no pasar 10 años de edición.