"¡Buen viaje!”, fue la frase más repetida entre los amantes de las motocicletas Harley-Davidson que se volvieron a separar ayer tras participar del V Encuentro Harley en el Paraguay.
Un trabajo duro cada vez que el curitibano Nelson Mazarotte se prepara para retornar a casa es hacer que todas sus pertenencias entren en la pequeña valijera de su Harley Davidson. Antes de partir así como otros harlistas que llegaron al país desde Chile, Argentina, Brasil, Perú y Bolivia, felicitó a la organización de este año por hacer de esta fiesta algo inolvidable.
“De los tres encuentros de Harley Paraguay en los que asistí, este fue el mejor organizado. Siempre quiero volver a Paraguay porque siempre me dicen que mi moto es muy bonita”, comentó el brasileño.
Al argentino Germán Rosetti, proveniente de Junín junto con otros seis motociclistas, le aguardan dos días de viaje. “Valió la pena el viaje. Conocimos Paraguay por primera vez en la Harley”, dijo, preparándose para los 1.500 kilómetros de viaje.
Curiosos como Julio y Kevin Sanabria se acercaron hasta el Hotel Bourbon para admirar las motos de colección, antes de que todos los motociclistas volvieran a perderse en las rutas sobre sus potentes biciclos de dos cilindros, hasta el próximo año.