Mientras seguía los pasos del etnógrafo –su compatriota– Guido Boggiani (1861-1901), con la intención de recabar información sobre piezas artísticas de la cultura Ishir Chamacoco, un nativo de esta etnia le entregó fragmentos óseos atribuidos a los primeros pobladores de la zona.
A instancias del Museo Pigorini de Roma, que conserva los miles de objetos rescatados por Boggiani, fueron enviados esos restos para su estudio a un importante laboratorio de Miami, Estados Unidos.
Tras ser sometido a pruebas con el método carbono 14 se constató que los huesos encontrados a 15 kilómetros al sur de Bahía Negra, en la comunidad Karcha Bahlut, datan de 2.000 años, en los albores de la era cristiana.
Representan, de esta manera, los restos humanos más antiguos hasta ahora descubiertos en toda la región del Gran Chaco Americano que abarca también partes de Bolivia, Brasil y Argentina.
Cosmovisión. El nuevo hallazgo tiene un aspecto etnológico, a saber la cosmovisión que tienen los Ishir sobre el sitio donde se encontraron los fragmentos.
La población local, Ishir-Ybytoso, cree que esos restos podrían estar relacionados con el mito de los Anabsoro, semidioses exterminados en edad antigua por los mismos nativos que fueron sepultados en Karcha Bahlut.
Allí también descansan petrificados, en la superficie de la tierra, fósiles de concha de mar que los indígenas señalan que era el alimento predilecto de los habitantes milenarios.
Búsqueda. Los investigadores consideran que, si bien se trata de un descubrimiento importante que abre nuevas perspectivas sobre los primeros pobladores nativos de la región, constituye un misterio aún por develar. Con la colaboración de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), a mediados de julio próximo, vendrá un equipo de arqueólogos italianos a capacitar a profesionales locales para iniciar este año una búsqueda directa de más restos en Karcha Bahlut, donde se presume existe una necrópolis.
“Esto nos permitirá saber más de las culturas que habitaban esa parte de Paraguay”, estimó La Francesca.