27 feb. 2024

Grupo Barrail construye edificio de oficinas con vista a la bahía

La constructora ABH levanta el primer edificio corporativo, de los dos proyectados para oficinas y uno para departamentos, a metros de donde pasará la Avenida Costanera. Estará listo en octubre de 2010.

Por Silvana Bogarín Toledo

sbogarin@uhora.com.py

Hace cuatro meses la constructora Alberto Barrail e Hijo (ABH), con BAGA SA como desarrolladora, empezó a construir el primer edificio corporativo en la zona de la bahía de Asunción. “Puede ser un puntapié del inicio del desarrollo, y servir para que la gente se dé cuenta del potencial que tiene estar sobre la bahía, sobre un espacio verde con vista al río”, destacó Juan José Barrail, presidente de ABH.

Adelantó que este será un edificio de 11 pisos, con todas de plantas libres y que concluirá en octubre de 2010. “Queremos que haya mucho verde, manteniendo la ecología de la zona. No queremos hacer nada desordenado; se busca repisar los desarrollos costeros”, indicó.

Este será el primer edificio, de los tres que están pensados en el área con estas características y cuyas dimensiones serán de 700 m² por piso, con un total de más de 7.000 m². El estacionamiento está previsto para 3.000 vehículos.

Los desarrolladores ofrecerán con este edificio algo fundamental para la zona: seguridad, ya que estará metido en un parque de oficinas cerrado, con guardia privada.

“Toda esta área tendrá un desarrollo importante con este impulso que está teniendo la construcción de la vía costera”, manifestó Barrail.

Comentó que hoy el Complejo Barrail incluye un parque de depósitos donde se almacenan distintos tipos de productos, también hay un hospital (La Costa) y una universidad (Unida). “Es un complejo convertido en una mini ciudad y tenemos proyectado tres edificios, dos de ellos corporativos y uno de ellos habitacional, en la medida en que la demanda lo exija”, explicó el empresario.

El argumento del presidente de ABH al decir que esta zona se está convirtiendo, por imperio del desarrollo propio, en una pequeña ciudad, es que los depósitos que empezaron siendo de almacenamiento de algodón, luego fueron de productos, para más tarde ser alquilados también como oficinas. “Para el bicentenario, Asunción debe mirar de nuevo a la bahía”, expresó el constructor.

ANTECEDENTES. El Complejo Barrail se empezó con la construcción de un edificio de planta libre, hasta que llegaron al país unos brasileños que ofrecieron a la constructora y desarrolladora hacer una sociedad para armar la universidad. Así nació con Unida, el hábitad de los estudiantes en esa zona. Después vino el Centro Médico La Costa.

El plan maestro actual tiene proyectado hacer en la zona edificios para oficinas y viviendas, pero no todos serán en altura. “Una hilera sí, pero en la otra, que son tierras de relleno, será muy costoso construir en altura”, especificó.

Las condiciones del área con toda la reconversión del entorno, puede venir un desarrollo inmobiliario importante, estimó Barrail. En la propiedad que pertenece a la empresa hay posibilidades de crecimiento sobre 60.000 m².

Del primer edificio, la idea de la desarrolladora es que el 70% de la edificación sea para la venta y el 30% restante para la renta. Aún no se salió a ofrecer el edificio, recién en febrero de 2010 lo empezarán a promocionar.

Los demás edificios que estarán al lado, serán similares al primero y en total los tres tendrá unos 21.000 m².

INVERSIÓN. El costo de la construcción del primer edificio orillará los US$ 3.000.000, según como esté la terminación, estimó Barrail.

Anunció que desde el lunes próximo, la vía costera interna que tiene la propiedad de Barrail tendrá salida a la avenida General Santos, intersección que durante años estuvo llena de basura.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.