La organización defensora del medio ambiente Greenpeace instaló el miércoles un salvavidas gigante frente a las playas de Copacabana en un acto de protesta por el calentamiento global.
El salvavidas de color naranja tiene un diámetro de 15 metros (50 pies) y la inscripción ''S.O.S. Clima’’.
Greenpeace desplegó asimismo un cartel de 40 metros (131 pies) sobre la playa que decía ''Ainda ha tempo’’ (Todavía hay tiempo).
''Los cambios climáticos afectan a todos; hay que cambiar la forma en que vivimos para evitar este problema’’, declaró la portavoz de Greenpeace, Rebecca Lerer. ''Queremos movilizar a la mayor cantidad posible de gente en la lucha contra el calentamiento global’’.
Lerer dijo que la acción tenía por fin generar interés en el informe sobre el cambio climático que las Naciones Unidas emitirán el viernes en Bruselas.
Se cree que Río de Janeiro será una de las ciudades brasileñas más afectadas por el calentamiento global. Hay estudios según los cuales la mayor parte de las viviendas sobre la playa estarán inundadas para el 2100 si no se hace algo para contener el crecimiento de los mares derivado del fenómeno. - (AP)