Mientras Brasil se prepara para una crucial revisión de parte de Moody’s Investors Service en el tercer trimestre, miembros del equipo económico se acercan a las agencias calificadoras para pedirles un voto de confianza en el plan del Gobierno de incrementar los ahorros presupuestarios, dijo una fuente con acceso a una de las firmas. Una fuente cercana al equipo económico confirmó las conversaciones, diciendo que el Gobierno “no puede ignorar” los riesgos que se posan sobre el grado de inversión.
Una rebaja de la nota al grado “basura” se transformaría en un fuerte golpe al plan de Rousseff de revivir la inversión y el crecimiento en la mayor economía de América Latina, ya que ahuyentaría a los inversores de largo plazo e incrementaría los costos del endeudamiento para las compañías y el Gobierno.
Brasil parecía encaminarse a mantener el grado de inversión este año después de que el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, reunió el suficiente apoyo para el plan de ahorros, se distendió una posible crisis de deuda en la petrolera estatal Petrobras y Standard & Poor’s mantuvo la nota del país con un panorama estable el 23 de marzo. REUTERS