Cada vez suena con más fuerza el nombre del ministro de Industria, Javier Giménez, como posible jefe de Gabinete Civil, tras un año y medio de vacancia en ese cargo.
Giménez es del primer anillo del presidente Santiago Peña y goza de su confianza. Aunque siempre su exposición fue mínima, en los últimos días ofició de vocero para comunicar las acciones del Gobierno, como sucedió con el anuncio del acuerdo con Emiratos Árabes Unidos para financiar el tren de cercanías.
El ministro es candidato al puesto hace mucho tiempo, pero, ante la consulta de la prensa, dijo que no tenía aún una propuesta oficial.
La jefatura nunca fue repuesta tras la salida de Lea Giménez, en agosto del 2024. Días atrás, en conferencia de prensa, el ministro indicó que, aunque no recibió propuesta, jugará en el cargo que Santiago Peña le indique.
“Voy a jugar en la posición que el presidente me pida; soy un jugador de su equipo, de nuestro movimiento, de nuestro partido y del país; finalmente, siempre respetando las competencias que me caracterizan”, apuntó.
Giménez comentó que Peña es muy “cuidadoso” en el momento de elegir quién conformará su equipo, y que lo hace de forma muy pensada y detallada.
“Todavía no me hizo el ofrecimiento oficial”, manifestó el ministro ante los medios.
Desde que Lea renunció para ser asesora de la Presidencia del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Peña dijo que no tenía pensado asignar un reemplazo; incluso señaló que él mismo se encarga de algunas tareas.
Lea además era consejera de Itaipú, cargo que fue ocupado posteriormente por la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión.
Hasta la fecha, tampoco se anunciaron cambios en los ministerios. El presidente recibe presión desde distintos sectores, sobre todo para hacer cambios en Salud y Obras Públicas, pero no cede a los pedidos y cuestionamientos.
El mandatario indicó que si decide hacer cambios, no se conocerán a través de la prensa, sino por vías oficiales.
Por el momento, la agenda de Javier Giménez en Industria es extensa, y se suma el plan de búsqueda de minerales críticos mediante un acuerdo con Estados Unidos, entre otros pendientes en el Mercosur.
En su momento, la figura de Lea fue clave para el engranaje del Poder Ejecutivo, principalmente el rol del ala técnica del equipo de Peña. Su salida puso en evidencia que es una aliada de Peña no pegada al cartismo duro, sector con el que nunca logró congeniar.
Peña prefirió dejar ese puesto sin nombramiento, y los trabajos quedaron a cargo de la Unidad de Gestión de la Presidencia. En su momento, alegó que Lea Giménez era irreemplazable.
“Nosotros tenemos un equipo dentro del Gabinete Civil y probablemente alguna de las personas que está ahí va a actuar de manera interina, y esto hace que yo me involucre mucho más de lo que ya me involucro en muchos temas”, aseguró Peña.
Igualmente, el presidente mantiene mucha reserva sobre si habrá o no cambios en su gabinete de ministros próximamente, a pesar de que hay presiones sobre la ministra de Salud, Teresa Barán, y de Obras, Claudia Centurión.