El drama humanitario de los migrantes tuvo su punto más álgido en el enclave español de Ceuta, al norte de África, desde el pasado jueves. Al menos 72 personas murieron intentando entrar a dicho territorio desde Marruecos durante una oleada migratoria sin precedentes en esa región, vigilada por efectivos de la policía y del ejército de España. La mayoría de las aproximadamente 60.000 personas que irrumpieron en Ceuta han regresado; mientras decenas de familias siguen buscando a los suyos con desesperación.