Fue con relación a los millonarios alquileres a los que consideró vergüenza ajena.
A viva voz durante la sesión, reclamó el hecho de que ningún liberal haga referencia al tema. Trató a Ramírez de popinda (ratero), mondaha (ladrón) y badulaque.
Ironizó sobre los manifestantes denominándolos after office que no salieron a indignarse con este tema.
“Diariamente roba con su troup Ljubetic y Mauro, que son el verdadero poder”, dijo aludiendo a Carlos María Ljubetic y Luis Alberto Mauro.
Indicó que la última reunión de los miembros de la Justicia Electoral se realizó en el Hotel La Misión con la presencia de Ramírez y María Elena Wapenka, quedando excluido Jaime Bestard.
“Tova ko oî ajúrare (cara tiene sobre el cuello)”, alegó con relación al titular del TSJE, a quien consideró como un “profesional del robo”.
Trajo a colación que ya hubo un intento de juicio político contra Ramírez Zambonini por plagio y otras causas, pero que no prosperó porque se recurrió al lema “del chancho de nuestro chiquero”.
Luego se refirió a los oviedistas como el sector que actuó en defensa de Ramírez “pejegustaite (se gustaban).
Dijo que no tenía inconvenientes en impulsar él mismo otra vez el juicio político.