En ese sentido, el titular de la Cámara Alta, Silvio Ovelar, informó días atrás que en el Presupuesto General de la Nación 2024 fueron presupuestados G. 5.000 millones de guaraníes para cubrir los retiros incentivados, lo que representa un 50% menos que el monto estipulado para retiros voluntarios.
Algunos de estos cargos ocupados por estos funcionarios ya serán suprimidos. “Los cargos que no tenga una función misional determinante serán suprimidos”, explicó Ovelar.
Carlos Sánchez, el secretario general de la Cámara Alta, indicó que la política de la institución es distinta, ya que no se ha presupuestado para el retiro voluntario desde hace 8 años.
“Esta nueva definición es distinta”, resaltó Sánchez, atendiendo que quien se acoge al retiro incentivado va a percibir menos.
Actualmente, hay un grupo integrado por entre 15 a 20 funcionarios que buscan culminar su carrera en el Senado con la nueva figura del retiro incentivado.
Para acceder al retiro, el funcionario debe contar con al menos 20 años de antigüedad y con 50 años de edad, como mínimo.
La concreción del retiro incentivado se dará con una resolución para los funcionarios interesados.