El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA), en alianza con el Ministerio de la Mujer y con apoyo de la Oficina de la Primera Dama, entregó certificados a los participantes del proceso de Formación de Formadores en Prevención de la Violencia en el Noviazgo Adolescente y Juvenil.
“Fue realmente muy importante y sobre todo gratificante tener las herramientas que me sirven hoy para poder trabajar con los adolescentes y transmitirles a ellos y a los compañeros y compañeras cuáles son los elementos para trabajar y que sepan distinguir qué es realmente una violencia”, expresó María Gloria Riquelme, una de las formadoras.
La capacitación apunta a que funcionarios y referentes que trabajan con adolescentes puedan reconocer situaciones de violencia, evitar su naturalización y promover relaciones basadas en el respeto, la igualdad y los derechos.
En una primera etapa fueron formadas 13 personas, que luego replicaron los contenidos. En total, 33 funcionarios del MINNA fueron certificados y participaron representantes de Asunción, Central, Misiones, Cordillera, Concepción y Caazapá.
El ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez, recordó el caso del crimen de María Fernanda, la adolescente de Coronel Oviedo cuyo crimen puso nuevamente en evidencia la violencia en los vínculos adolescentes. “No queremos más MAFE”, afirmó.
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Señaló además que la capacitación de líderes y educadores permite fortalecer las redes territoriales de protección y “promover relaciones saludables, erradicar conductas abusivas desde las primeras etapas del desarrollo socioafectivo y garantizar el pleno ejercicio de los derechos de la niñez y la adolescencia”.
“Participar de esta formación significó conocer un poco a los adolescentes, entender un poco el pensamiento adolescente y poder tener herramientas para trabajar con ellos”, dijo por su parte, Leticia González, otra de las participantes que destacó que la formación también permitió comprender mejor la etapa adolescente.
Lourdes López calificó la experiencia como “bastante enriquecedora”, principalmente por la posibilidad de reflexionar sobre situaciones que muchas veces son naturalizadas en las relaciones de noviazgo.