28 may. 2026

Filizzola defiende al comisario acusado por senador Acevedo

Robert Acevedo dijo que el jefe policial del Amambay recibió plata del narcotráfico tras su atentado. Pero el ministro del Interior dice que tiene una foja impecable y que es un orgullo para la Policía.

El ministro del Interior, Rafael Filizzola, hizo ayer una férrea defensa del comisario Francisco González, jefe departamental de Amambay, acusado por el senador Robert Acevedo de haber recibido US$ 50 mil para “liberar” la zona donde hace dos semanas el legislador sufrió un atentado.

Indicó que es un oficial que tiene “una forja de servicio impecable”, y que nunca escuchó una denuncia contra él, ni por hechos de corrupción ni por irregularidades.

“Realmente tiene un servicio que es un orgullo para la institución”, resaltó en pleno apoyo al jefe policial cuestionado por Acevedo.

Resaltó que, en un departamento muy conflictivo, con muchas amenazas para la seguridad y por sobre todo con mucho crimen organizado, el comisario González hizo una “barrida dentro del departamento”, sacando alrededor de 100 efectivos policiales que él consideraba o que estaban involucrados en irregularidades o en hechos ilícitos o que no estaban cumpliendo a cabalidad con su función.

Recordó que, en lo últimos días, conversó en varias oportunidades con el senador Acevedo y con el intendente de Pedro Juan Caballero, José Carlos Acevedo, y dijo que ninguno de los hermanos puso en tela de juicio la honestidad e integridad el comisario González.

De todas maneras, señaló que como ministro él evalúa periódicamente la labor de sus jefes policiales.

DENUNCIA FORMAL. Filizzola pidió a los hermanos Acevedo que si tienen elementos que avalen esa sospecha, que formalicen esa denuncia ante el Ministerio Público y de ser posible también, y “si confían, ante la Policía Nacional”.

Resaltó que mientras el senador Acevedo se salvó milagrosamente de un atentado, la institución policial está de luto, “el país debería estar de luto”, por la pérdida de un suboficial de la Policía Nacional, que ha muerto protegiendo al legislador.

CONTRADICCIÓN. El ministro calificó de contradictorio afirmar que hubo una suerte de complicidad de la Policía Nacional, cuando que él (Acevedo) estaba protegido y sigue estando protegido por la Policía Nacional.

Subrayó que los policías que están protegiendo al senador Acevedo también arriesgan su vida, porque hay un compromiso de la Policía local y del Gobierno.

También lamentó no haber estado en conocimiento de la amenaza que había recibido Acevedo. Subrayó que de haber sabido, se hubiesen tomado medidas preventivas.

“No solamente hoy tendríamos la gracia de que haya sobrevivido el senador, sino que hubiese sobrevivido el suboficial y el chofer del senador”, insistió finalmente el ministro político.

TRAS EL ATENTADO, LA FUERTE ACUSACIÓN

El senador liberal Robert Ramón Acevedo Quevedo fue objeto de un atentado criminal el lunes 26 de abril, frente a la terminal de ómnibus de Pedro Juan Caballero. Su vehículo fue interceptado y acribillado por varias personas que descendieron de dos camionetas. En el ataque perpetrado con potentes fusiles ametralladoras perdieron la vida el chofer de Acevedo, Floriano Alonso, y el suboficial Richard Martínez, guardaespaldas del legislador.

Acevedo acusó dos heridas de bala, pero salvó milagrosamente su vida, escapando del vehículo acribillado y pasando frente a los sicarios.

El senador acusó inmediatamente a la mafia del narcotráfico y denunció públicamente que el comisario principal Francisco González habría recibido, de parte de los narcotraficantes, US$ 50 mil para “liberar la zona del atentado” de manera tal que los sicarios actúen con total impunidad.