13 jul 2026

Fidel Zavala volvió a abrazar a su familia y retornó a su hogar

Después de 94 días de cautiverio, el ganadero volvió a ver a su esposa e hijos y regresó a su casa. La ciudadanía vivió con mucha emoción y entusiasmo el reencuentro del liberado con sus seres queridos.

reunion de fidel con su flia

Por Carlos Marcelo Aquino y Fernando Boccia

“Fijate en lo importante que es. Parece que se festeja un Mundial”, dijo Carlos Luis Guggiari, uno de los vecinos de la familia Zavala, mientras veía los portones de la residencia abrirse sin cesar, por la llegada de nuevos visitantes que querían expresar su alegría por la liberación.

Es que Fidel Zavala volvió ayer a su hogar, después de 94 días. Fueron más de tres meses en donde tuvo que sufrir la ausencia de su familia y la incertidumbre que pesaba sobre su futuro.

La ciudadanía ayer festejó con optimismo y esperanza el regreso a su hogar y el reencuentro con sus seres queridos.

EN LA ESTANCIA. Tenía una camisa blanca, un pantalón color crema, varios kilos menos, el pelo largo y una espesa barba, pero era él. La familia Zavala abría las puertas del establecimiento Doña Mabel, en el departamento de Concepción, a la prensa.

Acompañado del ministro del Interior, Rafael Filizzola, y el viceministro Carmelo Caballero, el ganadero se mostró tranquilo y contento ante los periodistas. La noche antes había cenado asado con sus peones, quienes también habían sufrido la violencia del momento del secuestro.

Momentos después, subió a un helicóptero de la Fuerza Aérea que lo llevaría a Asunción, para que por fin se reúna con su familia.

EL ATERRIZAJE. Autopista era una fiesta. Familiares y amigos, así como personas que no poseen ningún vínculo con el liberado, se apostaban frente al Grupo Aerotáctico de la Fuerza Aérea, con la mirada puesta en el cielo.

La ansiedad se fue gestando hasta las 10.15, cuando por fin llegó. Abrazado de su hijo Facundo, y escoltado por Filizzola, Fidel caminaba lentamente en la pista de aterrizaje, en dirección hacia la veintena de familiares con vinchas blancas que lo observaban boquiabiertos.

La euforia de estos no se hizo esperar. Seguida de sus hijos, su esposa Silvina Ratti corrió a su encuentro. La mujer liberó un furioso llanto en el hombro de Fidel.

Durante varios minutos, la escena fue esa. Llantos, gritos y abrazos teñidos de blanco. En el fondo, Filizzola se mantenía quieto, observando con satisfacción el júbilo de la familia. La fila de vehículos que lo siguió hasta su casa después acaparaba cuadras y cuadras.

DE VUELTA AL HOGAR. Los vecinos del barrio cerrado Botánica 5, en la zona de Trinidad, prepararon minuciosamente la bienvenida al ganadero. Apenas ingresó al vecindario, el estruendo de las bombas de artificio anunció su llegada.

Con una enorme bandera paraguaya con la inscripción “No más violencia” en el fondo, Fidel Zavala volvía a entrar a su casa. En coro, los parientes y amigos cantaban, gritaban, lloraban. Fidel, por su parte, se mantenía calmo. Desde lo lejos saludaba y sonreía. Su esposa tampoco dejaba de reírse. Finalmente, cruzaron el umbral de la puerta y experimentaron, después de 94 días, la sensación de tener a la familia entera en el hogar.

EL REENCUENTRO CON LOS SERES MÁS QUERIDOS