En la última de sus “reflexiones” que hoy reproducen los medios oficiales cubanos, Fidel Castro contrapone también los resultados de la última cumbre del G-20 en Pittsburgh (EE.UU.) con la celebrada el fin de semana en la Isla Margarita entre los estados de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y los de la Unidad Africana.
Fotografía cedida por el diario del gobierno cubano Granma en la que se observa al líder cubano Fidel Castro mientras sonríe el pasado 23 de agosto en La Habana (Cuba), durante su encuentro con estudiantes venezolanos. EFE/Archivo | Ampliar imagen
Esta última cumbre ha sido “más cálida y fraternal, donde se abordaron con gran franqueza los problemas del Tercer Mundo” y donde “el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez brilló y vibró”.
Castro dedica gran parte de su última reflexión al cambio climático, centro de sus últimas intervenciones y que, según él, es responsabilidad principalmente de la economía estadounidense, que en esta ocasión contrapone con la potencia china, a la que dedica encendidos elogios.
China “creció al ritmo de más del 10% durante los últimos 20 años y se ha convertido en el principal motor de la economía mundial (...) Hoy posee la más elevada reserva de divisas convertibles y es el mayor acreedor de Estados Unidos”, mientras que EE.UU. y Japón “acumulan 20 millones de millones de dólares de deuda”, recuerda Fidel.
El ex presidente, oficialmente retirado desde febrero de 2008, vuelve a criticar a los países capitalistas -entre los que no incluye a China-, y particularmente a su eterno enemigo, Estados Unidos, que es sistemático objeto de sus ataques.
EE.UU. “imprime monedas de papel que circulan por todo el planeta como divisas convertibles sin respaldo del oro, compran acciones y empresas, recursos naturales, bienes muebles e inmuebles y bonos de la deuda pública, protegen sus productos, despojan a los pueblos de sus mejores cerebros y otorgan carácter extraterritorial a sus leyes”, dice Castro.
Y agrega “esto se añade al poder avasallante de sus armas y el monopolio de los medios fundamentales de información”.