Frutas y hortalizas frescas, huevos, queso, pan casero, miel, maní, alimentos como vori de gallina, chipa guasu, mbeju, sopa, entre otros, fueron ofertados a precios accesibles para la gran cantidad de gente que llegó al lugar.
“Queremos reivindicar la agricultura campesina familiar, sin agrotóxicos ni venenos. Que el campesino productor de alimentos lleve su cosecha directamente a los consumidores en la ciudad”, explicó Fernando Rojas, en representación de los organizadores del evento.
“Apuntamos a evitar la migración, que haya esperanza en el campo. Muchas veces no tienen buen precio y salen de sus tierras a las ciudades buscando algo mejor que por lo general no llega”, dijo.
En un momento dado se realizó una suerte de tereré jere entre dueños de restaurantes, chefs y productores, de manera que los campesinos puedan ofrecerles los rubros que siembran.
Más de 3000 kilos de alimentos se comercializó. El objetivo es realizar este tipo de ferias cada tres meses.