La deuda del Estado con las empresas importadoras de medicamentos alcanzó los USD 775 millones, según alertó ayer la vocera de la Cámara de Representantes e Importadores de Productos Farmacéuticos, Tocador, Domisanitarios y Afines (Cripfa), Rocío Figueroa.
En entrevista con Radio Monumental 1080 AM, Figueroa señaló que el atraso en los pagos ya provoca suspensiones de tratamientos en el sistema público de salud y que varias compañías han dejado de presentarse a licitaciones por falta de financiamiento.
“La deuda está en USD 775 millones. Es muy poco lo que se ha pagado en estos tres meses del año. No es solo la deuda de la que se habla, sino ya la suspensión de tratamientos y el problema que esto genera para el paciente”, explicó.
La representante de las importadoras reconoció que el Ministerio de Salud ha ampliado servicios y hospitales en los últimos años, pero advirtió que los proveedores terminan financiando el sistema. “Llevamos prácticamente deudas de hace dos años que no se están cobrando”, indicó.
Figueroa detalló que USD 130 millones corresponden a licitaciones no reguladas, derivadas principalmente de amparos judiciales para pacientes que requieren medicamentos de altísimo costo. Según el decreto reglamentario vigente, estos pagos no pueden ser procesados, lo que genera incertidumbre sobre cómo y cuándo se cancelarán.
“Eso no se puede pagar según el decreto reglamentario. No estamos teniendo respuestas de cómo se va a pagar y cuándo se va a pagar”, afirmó.
Como consecuencia, varias empresas han optado por no participar en llamados de amparo ni en licitaciones no reguladas. Se trata, en su mayoría, de medicamentos importados, oncológicos, biológicos y de alto costo.
“La necesidad de salud del país se duplicó en los últimos años, pero el financiamiento no acompaña”, concluyó Figueroa.