Desde EEUU hasta Rusia, pasando por China y Arabia Saudita, la épica saga interestelar ha generado durante décadas fieles devotos de diferentes generaciones en todo el mundo como pocas veces en la historia del cine. “Los fans han jugado realmente un papel importante en la longevidad de la saga y en el hecho de que su aura sólo ha crecido con el tiempo”, explica Steve Sansweet, un ex reportero que se unió a Lucasfilm en 1996.
El propio Sansweet (70) es un adicto a las aventuras de Han Solo, Luke Skywalker y compañía. Se retiró en 2011 y ahora gestiona el Rancho Obi-Wan, un museo en el norte de San Francisco que alberga la colección más grande de objetos dedicados a la saga.
Primer recuerdo. Michael Bender, un fisioterapeuta de 36 años, es uno de los fans acérrimos que se hizo incondicional de la saga cuando era un niño. “Yo tenía dos años cuando fui a ver El Imperio Contraataca, la segunda película de la saga y, en realidad, ese es mi primer recuerdo”, contó Bender, quien reside en Los Ángeles, EEUU.
Su veneración por Star Wars es evidente al entrar en su apartamento. Una enciclopedia de la saga de edición limitada –de un valor de 3.200 dólares– sobre la mesa de café, un ajedrez de coleccionista y libros electrónicos animados en un estante.
Muñequitos, cuadros y posters con la imagen de la épica película decoran las paredes, muebles y marcos de las ventanas. En un baúl, Michael también guarda con cuidado todos sus disfraces de soldado Imperial que usa como miembro del club Legión 501, que reúne a 8.000 seguidores dedicado a Star Wars en el mundo entero.
Para Jennifer Landa, de 35 años, también residente de Los Ángeles, la pasión por la saga roza la obsesión. Desde el suelo hasta el techo, su apartamento es una oda al universo Star Wars.
Hasta su boda, celebrada el año pasado, se inspiró en la odisea galáctica. Su padre estaba vestido como Darth Vader, los padrinos de soldados Imperiales, las damas de honor de princesa Leia, y la tarta presidida por Wampa y Tauntaun. “Quería algo que nos representara como pareja”, recuerda Landa, una de los miles de fanáticos que esperan la séptima película de la saga creada por George Lucas. AFP