La captura de Sebastián Marset pone de nuevo al uruguayo como el principal autor intelectual del crimen del fiscal Marcelo Pecci, registrado en Colombia en el 2022. El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró que el presunto narcotraficante fue el mandante del asesinato del agente cal paraguayo. También dijo que el uruguayo capturado el pasado viernes en Bolivia, quería asesinarlo durante su mandato.
Sin embargo, tras la extradición de Marset a los Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico, la familia Pecci cuenta con altas expectativas para que el caso sea resuelto. Esto teniendo en cuenta que hasta la fecha ni la Justicia colombiana ni la paraguaya han logrado responder: Quién ordenó el asesinato del fiscal Marcelo Pecci.
Al respecto, el abogado colombiano Francisco Bernate, representante de la familia de Pecci, afirmó a un medio de su país que la detención del uruguayo es un avance importante para el esclarecimiento de la autoría intelectual del homicidio del agente.
Sobre el punto, resaltó que “ni la Justicia paraguaya ni la colombiana pudieron establecer quién ordenó este homicidio. Esperamos que los Estados Unidos lo haga y revele la verdad al mundo”.
Respecto a la causa, el presidente colombiano publicó en su cuenta en X que el presunto narcotraficante “era muy amigo de gentes de la Fiscalía de alto nivel” que, según él, habrían permitido que su nombre fuera borrado de los expedientes relacionados con el asesinato de Pecci, ocurrido el 10 de mayo de 2022 mientras el fiscal paraguayo se encontraba de luna de miel con su esposa embarazada en una playa de Barú, cercana a Cartagena.
ligado a otros crímenes. La Fiscalía paraguaya, a través de la investigación A Ultranza PY, detectó chats en los que Marset y su socio Miguel Insfrán, alias Tío Rico, presuntamente coordinaban o comentaban sobre al menos dos homicidios, incluyendo discusiones sobre dónde “desaparecer un cuerpo”.
Además de un relato frío sobre el asesinato de su propio primo que obran en la acusación presentada por el fiscal Deny Yoon Pak contra Miguel Insfrán. La carpeta describe el sistema de la organización criminal descubierta en el operativo A Ultranza que habría generado ganancias por más de USD 433.500.000 por el envío de unos 17.340 kilogramos de cocaína a distintos puntos de Europa desde Paraguay. Además, alardeó sobre sus contactos en la Senad, la Fiscalía y pagos a un contacto de la Dirección de Inteligencia Técnica (DIT) de la Policía.
El 24 de octubre de 2020, vecinos del barrio María Auxiliadora de Mariano Roque Alonso comunicaron a la policía el hallazgo de un cadáver. Las imágenes del circuito cerrado de un local captó al hombre expulsado de un vehículo en movimiento, de color blanco en marcha y dejado a su suerte. El cuerpo presentaba cinco balazos. El fallecido fue identificado como Diego Olivera, ciudadano uruguayo, de 36 años, quien sería primo de Marset.
“Mi bro. Le di un tiro y se tiró del auto. Ahí cerca de tu casa. Fíjate. Espero que haya muerto. Lo llevaba convencido y lo iba a matar ahí llegando. Y se tiró mi bro. Pero le di dos buenos tiros. Pero cayó muerto, me parece. Avísame mi brother (sic.)” escribió entonces Marset a Insfrán sobre el suceso.
El capo de la organización se mostró preocupado por si realmente había completado su trabajo. “Yo creo que marchó mi bro. Pero quiero estar seguro”, agregó, para finalmente referir que la operación fue exitosa.
Empresario fue asesinado por haber delatado
El informe del trabajo de inteligencia de la Senad en el Operativo A Ultranza Py indica que el crimen del empresario Mauricio Schwartzman fue ordenado por uno de los investigados porque lo culpaba de haber delatado a quien es considerado líder del grupo, el uruguayo Sebastián Marset.
En una conversación vía telefónica entre dos mujeres, en que hablan sobre las documentaciones de un BMW, modelo X6, que el Grupo Tapyracuai le vendió Schwartzman. Entre las conversaciones también salta el nombre del empresario Alberto Koube, recientemente condenado en una causa que desprende de A Ultranza. Estos fueron contratados por alguien a quien se refieren como “el jefe Mayor” ya que culpaba a Schwartzman de la detención de Marset en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, por problemas con su pasaporte, además de una lista de cosas que tenía en su contra”, relata el informe. El crimen del empresario era investigado por el fiscal Marelo Pecci.