10 may. 2026

Falta de vertedero y combustible impide combate a los mosquitos en Curuguaty

Por Elías Cabral

En la calle.  Las bolsas de basura son depositadas en cualquier camino por parte de los vecinos en Curuguaty.

En la calle. Las bolsas de basura son depositadas en cualquier camino por parte de los vecinos en Curuguaty.

CURUGUATY

Es preocupante la proliferación de mosquitos en la ciudad de Curuguaty, Canindeyú, situación complicada por la falta del vertedero municipal y combustible para que los funcionarios de Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (Senepa) puedan realizar su trabajo.

Benito Candia, supervisor de la zona de Canindeyú del Senepa manifestó que el principal obstáculo para el combate al dengue, es la falta de combustible que la institución debe recibir.

“En el mes de octubre no se recibió ni un litro de combustible, por lo que los funcionarios realizan trabajo de rastrillaje a pie, a fin de orientar a la ciudadanía a eliminar los posibles criaderos de los mosquitos”, indicó.

Aclaró que la gente solicita el rociado, pero que el método es solo complementario, ya que solo mata el mosquito adulto y no la cría. “Es necesario eliminar los criaderos, y más aún teniendo en cuenta que no se puede realizar los rociados a falta de combustible”, subrayó el funcionario estatal.

Amplia. La oficina zonal de Senepa abarca las localidades de Curuguaty, Villa Ygatymí, Yasy Cañy, Ypejhú, Itanará y el nuevo distrito de Yby Pytá en el departamento de Canindeyú.

Por otra parte el intendente municipal Juan Carlos Rodas aseguró que su gobierno está concretando la compra de un inmueble retirado de la ciudad para la instalación del vertedero municipal con todas las condiciones exigidas por las leyes del medioambiente. Precisó que está haciendo el máximo esfuerzo para dar solución al principal problema que afecta a la ciudadanía.

La cantidad de basura acumulada en distintos puntos de la ciudad genera el aumento y la proliferación de mosquitos en Curuguaty, poniendo en peligro a los pobladores. Algunos vecinos queman los desechos, mientras otros buscan vertederos clandestinos para evacuar los residuos.