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Facultades que unifican sus ofertas de Salud tienen más chances de acreditar

 

Cuantas más carreras de una misma disciplina se tengan dispersas en distintos puntos del país, menor es la posibilidad de cumplir con los parámetros mínimos para poder alcanzar el sello de calidad.

Esta relación deviene de las exigencias establecidas en los criterios que maneja la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), en especial, para las ofertas del área de las Ciencias de la Salud.

Ahora que se postularon más de un centenar de carreras de salud con la intención de acreditar, se espera que haya un “sinceramiento” por parte de las instituciones del sector.

La Dra. Dina Matiauda, titular de la Aneaes, suscribe que “unificar” las ofertas “es lo más saludable”, ya que les “facilita cumplir con los requisitos” para acreditar.

Este precedente sentó la Universidad María Auxiliadora (Umax), que cerró las carreras de salud que tenía en el interior y trajo todo a Asunción.

“Ellos cerraron todas las unidades pedagógicas que funcionaban en el interior, unificaron y mejoraron sustancialmente la parte de infraestructura en Asunción”, apunta al citar que fue una medida tomada por la Umax en el marco de la intervención del Consejo Nacional de Educación Superior (Cones).

Matiauda rescata que después de varios ajustes, Umax alcanzó a acreditar Enfermería en el 2017 y al año siguiente, Medicina. El primer sello tiene vigencia hasta este año y el segundo hasta 2023.

“Me parece que es mejor eso antes que recurrir a una medida cautelar porque esa es una medida madura. Ellos analizaron su situación, vieron su realidad y con base en eso hasta dónde pueden responder a las exigencias de la carrera, porque tener carreras de Ciencias de la Salud no es poca cosa, son exigencias realmente muy elevadas”, resalta.

EXIGENCIAS. ¿Qué es lo primero que analizan los pares evaluadores al visitar una carrera con fines de acreditación? Uno, si cuenta con recursos humanos calificados. Esto es, profesionales con trayectoria y experiencia en la docencia y con un grado académico de excelencia.

Otra parte es la infraestructura, el cumplimiento de la carga horaria y los centros de práctica hospitalaria.

“Estos son aspectos muy importantes que pesan mucho al momento de la valoración de los pares”, asegura.

CUALQUIERA ENSEÑA. “Cuando lanzás una carrera en una sola ciudad, donde hay varias carreras funcionando ya no tenés docentes con experiencia”, señala el Dr. Jorge Rodas, médico y par evaluador.

Esto pasa –dice– en la frontera con Brasil, donde incluso en una sola ciudad hay ocho carreras de Medicina activas.

“Hay solo dos anatomopatólogos y son los únicos autorizados para impartir las clases de histología y de anatomía patológica. Pero no van a tener tiempo para cubrir otras carreras en el caso de que sean convocados”, cuestiona.

Es así que las instituciones contratan docentes inexpertos.

“Hoy cualquiera nomás ya es docente. ¿Quiénes son contratados, hoy, en muchas carreras de Medicina? Médicos que no entraron en el Conarem (Concurso de Admisión a las Residencias Médicas); no tienen especialidad, pero trabajan como docentes. Y ellos cuestan poca plata”, afirma y postula que “la verdadera capacidad de las universidades no pasa de una carrera” en el área de la Salud.

“No es posible que una universidad oferte cinco carreras de Medicina. Es imposible alcanzar así la calidad mínima deseable, afirma.


No es posible que una universidad oferte 5 carreras de Medicina. Es imposible alcanzar así, la calidad mínima deseable.
Dr. Jorge Rodas,
médico y par evaluador.

Se mueven más por la oferta de estudiantes que hay; me refiero a instituciones que están funcionando en la frontera.
Dra. Dina Matiauda,
presidenta de la Aneaes.

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