EFE, AFP y REUTERS
TIWANAKU, BOLIVIA
El presidente Evo Morales “despidió” ayer al “Estado colonial” en Bolivia durante su segunda investidura indígena, celebrada en el centro ceremonial de Tiahuanaco, donde reiteró sus críticas a los Estados Unidos y al sistema capitalista.
“Hoy hay un Estado colonial que se va y un Estado plurinacional que llega”, proclamó Morales ante miles de sus seguidores, en un discurso tras el ritual en el que el presidente de etnia aymará recibió los bastones de mando de los pueblos originarios.
A las puertas del templo de Kalasasaya de Tiahuanaco, Morales sostuvo que el Estado colonial permitió “el saqueo permanente de los recursos naturales de esta noble tierra” y discriminó a los pueblos indígenas al tratarlos como “salvajes” y “animales”.
“Ese Estado colonial no trajo ninguna esperanza para los pueblos del mundo. Hermanos y hermanas tuvimos que esperar 180 años para refundar Bolivia (...) y garantizar un Estado plurinacional donde todos los originarios tenemos los mismos derechos”, manifestó.
El gobernante sostuvo que los “originarios milenarios” son millones y pobres, y los “originarios contemporáneos” son pocos y ricos, pero todos tienen sus derechos garantizados en el nuevo Estado.
A propósito, Morales recordó las palabras de un ex presidente militar de izquierda de su país, quien señaló que “no era enemigo de los ricos, sino más amigo de los pobres”.
En su discurso, también dijo que el proceso iniciado por su Gobierno es “sin retorno e irreversible”, porque “los pueblos han decidido dignificarse y liberarse del imperialismo norteamericano”.
Pidió a los ciudadanos, organizaciones sociales y a la “Madre Tierra” que le den “fuerza, sabiduría y humildad para servir cinco años más” en su país, hasta 2015, al tiempo que también demandó apoyo para enfrentar el modelo de desarrollo capitalista.
Según Morales, en este milenio, los movimientos sociales deben defender los derechos de la “Madre Tierra” ante el capitalismo, al que atribuye la culpa de los daños que sufre la naturaleza.
PADRE EVO. “Jallalla Tata Evo” (Viva el Padre Evo), proclamó un amauta o jefe regional aimará ante indígenas e invitados especiales.
“Madre tierra, padre sol, invocamos fuerza y sabiduría para nuestro gran jefe”, indicó en aymará el amauta, mientras ayudaba a Morales a poner sobre fuego una de cuatro ofrendas de dulces, alimentos y alcohol.
Una anciana indígena de 100 años, elegida minutos antes en un ritual con hojas de coca, acompañó y tomó de una mano a Morales durante la mayor parte de la ceremonia realizada un día antes de que el gobernante jure formalmente a su segundo mandato ante la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Morales, quien vistió una túnica blanca de lana de llama y un gorro con puntas y motivos autóctonos, se puso varias veces de rodillas y recibió baños de flores durante su caminata entre la semiexcavada pirámide de Akapana, lugar de las ofrendas, y el templo abierto de Kalasasaya.
Igual que hace cuatro años, cuando se convirtió en el primer presidente indígena, Evo recibió en Kalasasaya, de manos de dos niños, el mando simbólico de los pueblos originarios.
FERIADO POR LA ASUNCIÓN
El gobernante boliviano jurará hoy en el Congreso para su segundo mandato, para el periodo 2010-2015, en un acto donde se espera la llegada del heredero de la Corona española, el príncipe Felipe de Borbón, y de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Fernando Lugo, y de Chile, Michelle Bachelet.
El gobierno declaró feriado nacional para hoy, con el argumento de que este día ocurrirá “un cambio trascendental histórico y estruc-tural”.
“Este 22 de enero se recuerda la creación del Estado plurinacional con otra visión”, según el ministro de Trabajo, Calixto Chipana.
Según lo previsto, miles de indígenas y simpatizantes festejarán, también hoy en el estadio Hernando Siles, con aforo para 45 mil personas.
Morales tendrá el control de la Asamblea Legislativa Plurinacional que, a partir de hoy, sustituirá al antiguo Congreso.
El líder indígena podrá profundizar sus reformas del Estado gracias al 64% obtenido en las urnas en diciembre pasado.
Hace cuatro años, Morales asumió el poder por primera vez con una votación de 54% y logró ratificar su mandato en 2008 en un referendo en que obtuvo el 67% de los sufragios.
Para dar una imagen de lo que significa el nuevo Estado boliviano, el presidente entregará al Congreso la banda presidencial con los colores de la bandera boliviana y el Escudo de Armas, y recibirá otra donde se incluye la bandera multicolor indígena (whipala), según explicó el ministro de Culturas, Pablo Groux.