AFP, EFE y REUTERS
LA PAZ - BOLIVIA
El presidente boliviano, Evo Morales, anunció ayer que ninguna carretera atravesará la reserva natural del Tipnis, en el centro de Bolivia, y que da por cerrado el conflicto con indígenas amazónicos que marcharon por 65 días para anular ese proyecto vial.
Con esta determinación “el tema Tipnis está resuelto”, señaló Morales en una declaración en la Casa de Gobierno realizada poco antes de reunirse con una delegación de nativos amazónicos, que pernoctan desde el miércoles en la Plaza de Armas de La Paz.
El anuncio de Morales desbloqueó una tensa situación que se presentó desde el miércoles, cuando centenares de indígenas llegaron a La Paz a la espera de un diálogo que se frustró hasta en tres oportunidades el jueves, y finalmente se concretó este viernes.
La decisión presidencial de cancelar el tramo carretero debe ser refrendada por el Congreso, donde Morales dispone de una abrumadora mayoría.
Adicionalmente “se declara al Tipnis como zona intangible”, según dijo el mandatario, lo que refuerza su calidad de área protegida donde no podrán encararse otros proyectos económicos.
Morales indicó asimismo que cualquier “asentamiento u ocupación por personas ajenas” a esa zona protegida “será pasible de desalojo con intervención de la fuerza pública”.
Aunque los indígenas consiguieron, aún sin hablar con el mandatario, que este acogiera su demanda, el anuncio de Morales de que “la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos o cualquier otra no atravesará el Tipnis”, fue recibida con cautela por la dirigencia indígena.
Antes de emitir juicio “tenemos que hablar con el presidente, estableceremos en esa conversación las reglas del juego para entrar al diálogo y recién ahí vamos a analizar de manera conjunta. Por lo tanto siguen los 16 puntos (de sus demandas) en vigencia”, dijo Fernando Vargas, uno de los líderes de la protesta.
DECISIÓN. ""Para nosotros no hay nada resuelto”, precisó Vargas, para quien “del dicho al hecho dista mucho trecho”.
El anuncio de Morales facilita no obstante la negociación de otros 15 puntos de reivindicaciones planteados por los indígenas, que caminaron 600 km durante más de dos meses hasta llegar a La Paz.
Los indígenas tenían, como principal demanda, anular la construcción de un tramo de 177 km de carretera que pasa por el Tipnis, de un total de 306 km, financiada por un crédito brasileño.
Pero los indígenas también piden, entre otros puntos, paralizar las actividades hidrocarburíferas en el Parque Aguarague (en el sur del país), que provee el 80 % de la producción nacional de gas, y que el Gobierno les reconozca el derecho de recibir compensación de la mitigación de gases de efecto invernadero.
El Gobierno ha señalado que no puede atender esos pedidos. El reciente giro de la situación fue recibida con optimismo por el defensor del Pueblo, Rolando Villena, quien felicitó al presidente por haber “tomado una decisión tan sabia, porque termina así una larga jornada de espera y de tensiones y también de sufrimiento de los marchistas”.
En Santa Cruz, donde indígenas amazónicos habían instalado también una vigilia, el anuncio fue recibido con entusiasmo, considerándolo una “derrota de Evo”.
“MEJOR CAMBIO”
El líder de los indígenas que acampan a las puertas del Palacio de Gobierno de La Paz, Fernando Vargas, dijo que el “proceso de cambio” boliviano sería mejor sin el presidente Evo Morales porque este, afirmó, viola la Constitución y las leyes y está llevando las reformas al “abismo”.
“Sin Evo Morales puede ser tal vez mejor y se puede dar cumplimiento a la Constitución, porque lo grave es que diga: ‘yo hago lo que quiero y no importa si violo la ley, porque para esto están mis abogados atrás, para que me lo resuelvan’”, señaló Vargas en una entrevista con Efe ante el Palacio presidencial.
Vargas es líder del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), donde viven 8.000 mojeños, chimanes y yuracarés opuestos a una carretera financiada por Brasil y construida por una empresa brasileña que atravesará el corazón de esa reserva de 1,2 millones de hectáreas.
Vargas, mojeño nacido hace 46 años en la comunidad Paraíso del Tipnis, cobró notoriedad por ser uno de los principales líderes de la marcha que llegó a La Paz el miércoles, tras 66 días de travesía desde la Amazonía.