13 jun. 2026

Etapa politica

Corrían los primeros años de la década del ´60, cuando un grupo de paraguayos resolvieron conformar el Movimiento Social Cristiano, posteriormente conocido como Partido Demócrata Cristiano.<br>Esta iniciativa motivó muchas expectativas de parte de la ciudadanía. Hermógenes Rojas Silva, que llegó a ser presidente de este partido, quiso ser un protagonista del cambio político y se dedicó de lleno a estructurar y consolidar aquellas ideas que sorprendieron a muchos y que tuvo una concreta respuesta de parte del gobierno.<br> CONDICIONES. Ante la inoperancia de los partidos políticos existentes en aquellos años (liberal y febrerista), y ante la brutal respuesta de la dictadura contra los intentos guerrilleros, las ideas de los social cristianos se hicieron más potables. El planteamiento político era sencillo. Criticaba a las ideas individualistas, típicas del liberalismo y a las concepciones materialistas de la izquierda. Rojas Silva tuvo una activa participación en todo este proceso. Junto a Jorge Escobar, Jerónimo y Adriano Irala Burgos, Luis Alfonso Resck, Emigdio Colmán, Fulgencio Bareiro y otros le dieron ritmo y una manera diferente de hacer militancia política. Aunque la dictadura nunca reconoció a este movimiento y, en consecuencia, envió al exilio a varios de ellos, apresó e amenazó a otros, la lucha de Rojas Silva y sus compañeros continuaron ganando espacios políticos en el país.<br> DUALIDAD. Nuestro profesor de Historia solía contar que aquella experiencia fue muy importante y que pudo haber aportado muchos nuevos elementos a la historia política del Paraguay. “Nosotros representábamos lo nuevo. Estábamos cerca de las posiciones de la Iglesia y en contra de todo lo que hacia la dictadura stronista”, solía contarnos. Sin embargo, problemas internos del movimiento y las constantes amenazas de parte del gobierno fueron desgastando aquella opción político. Rojas Silva nunca dejó de lado su traje de político cuando impartía clases en la facultad, pero con la objetividad requerida y, como político, no dejó de lado su actitud de educador, en un lenguaje claro y preciso, los aspectos más importantes de la actividad política general.<br>