La alianza del sector público y privado, en diálogo y conexión permanente, es la propuesta de acción para encarar y sortear con efectividad los denominados “Obstáculos Técnicos al Comercio” (OTC), que sufre la exportación del país.
Es la conclusión que surgió del estudio sobre las principales trabas al comercio que se realizó en el marco del proyecto Apoyo a la Integración Económica del Paraguay (AIEP), respaldado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Unión Europea.
El resultado del trabajo fue presentado ayer por los técnicos del proyecto Aida Romero, Josefa Paredes y Elías Baracat, en la sala de actos del ministerio.
Romero dijo que este estudio se realizó dentro del componente de obstáculos técnicos al comercio.
Explicó que, básicamente, el trabajo duró siete meses y consistió en relevar los obstáculos y medidas no arancelarias que sufren los productos de exportación de Paraguay.
“Se trabajó con encuestas que fueron dirigidas a los exportadores y ellos mismos se encargaron de describir cuáles son las dificultades que tienen. A partir de ahí, se hizo un análisis sobre las estrategias que podrían aplicarse a los problemas planteados por los exportadores, a fin de superar los obstáculos”, puntualizó.
PRINCIPALES. La nombrada profesional precisó que los exportadores coincidieron en señalar los problemas que tienen con los mercados de destino por la vigencia de medidas proteccionistas y restrictivas en los países.
Sobre el punto, citó a modo de ejemplo el mercado argentino. “Sabemos que estamos afectados por las licencias, la declaración jurada anticipada y por otras medidas sofisticadas que puedan aplicar en la Argentina y que funcionan como obstáculos a la hora de exportar”, recalcó.
Igualmente, refirió que también se deben analizar los casos de ciertos países que plantean restricciones que muchas veces no son injustificadas, sino obedecen a que Paraguay no tiene la infraestructura adecuada para cumplir con las exigencias del primer mundo.
Sobre el punto, citó el caso de productos nuevos como el de la Stevia (ka’a he’ê), originaria de Paraguay, pero que no todos los mercados lo tienen liberado porque falta aún evidencia científica suficiente sobre su inocuidad. “Esto funciona como una restricción, pero tiene una justificación técnica”, explicó.
Destacó que en el marco de esta consultoría también se hicieron giras por ciudades importantes del interior para difundir este trabajo. Apuntó que toda la información trabajada y compilada sobre OTC estará a disposición del público en general en un portal webcam suministrado por el MIC.
Finalmente, Romero reiteró que la conclusión central de este estudio es que se debe establecer una alianza pública y privada para poder encarar con efectividad la solución a los obstáculos que sufren nuestras exportaciones.
ALGUNAS BARRERAS
-Administración de licencias de importación.
-Precios mínimos de entrada.
-Restricciones a la exportación de materias primas.
-Prohibiciones de importación de ciertos productos.
-Requisitos de etiquetado.
-Barreras técnicas (normalización obligatoria, seguridad de productos, etc.).
-Barreras sanitarias y fitosanitarias.
-Normas de contenido local.
-La falta de protección de derechos de propiedad intelectual e industrial.