04 may. 2026

“Estoy alegre y con ganas de hacer muchas cosas más”

Por Marisol Ramírez

Profesional.  Luis D’Oliveira apela a la disciplina y el talento.

Profesional. Luis D’Oliveira apela a la disciplina y el talento.

mramirez@uhora.com.py

El humorista Luis D’Oliveira, conocido y reconocido por diversas incursiones en teatro, televisión y radio, habla de sus 50 años de trayectoria cumplidos este año. El artista mira con orgullo el camino recorrido y recuerda a los grandes maestros con quienes se formó y aprendió, desarrollando y potenciando su talento.

D’Oliveira, que ganó un Premio Paraná 2015 por su labor humorística, compitiendo con rivales como Gustavo Cabaña, Clara Franco y Enrique Pavón, valoró todos los reconocimientos obtenidos. “Tengo tantos que no entran en casa”, dice, al tiempo de aclarar: “Aunque tenga éxito, jamás pierdo la humildad y el respeto, ni me creo más que nadie”, afirma el humorista, trayendo a la memoria la enseñanza recibida al respecto, de grandes maestros, como Mercedes Jané.

El profesional, que trabajó con otros grandes como Mario Prono, Los Compadres, Carlos Gómez, José Olitte, Miriam Celeste, Alejo Vargas, contó que tiene varios proyectos a sus 66 años. “Estoy alegre, con ganas de hacer muchas cosas. Me siento con más experiencia, pero no estoy conforme, quiero hacer más”.

Actualmente, tiene un bloque de chistes en La Mañana de cada día, y varias propuestas teatrales para el 2016, entre ellas, la comedia Veladas a lo Yma. “Presentamos el proyecto al Fondec y el Cabildo, y queremos hacer temporada en el Teatro Municipal en su ciclo de verano”, cuenta.

El actor, que ganó fama a través de su trabajo en Plata Yvyguy Rekávo junto a César Álvarez Blanco, Rafael Rojas Doria y Vargas en la década de 1970, confiesa: “Hoy en día, a los que hacemos teatro popular, nos cuesta mucho conseguir salas, ojalá quien gane los comicios se acuerde de regular los altísimos costos en el Municipal”, añade.

D’Oliveira es recordado por sus muecas e hilarantes trabajos realizados junto a José Olitte, como las fonomímicas que hizo en tevé Llora el telefono o Tokente tujami. “Soy autodidacta, aprendí andando. Trabajé con los grandes (teatristas) y siempre fui puro orejas, puro ojos, aprendía de ellos cada día. Esa es la diferencia entre la vocación y la ocasión”, afirma.

actualidad. Acerca de su visión del contenido en televisión nacional, dice que observa una “aversión” hacia el humor. “Hoy la tevé está llena de realitys y chismes, incluso en la radio. Hasta ahora en tevé solo sobrevive Hotel de estrellas (Telefuturo)”, analiza.

El gran imitador de Cantinflas se cuestiona sobre la falta de producciones de humor nacional. “No sé por qué no hay más programas humorísticos, eso entretiene a la gente, alegra, cambia el humor, por algo introducen personajes humorísticos en formatos tradicionales”, dice.

D’Oliveira comenta que tuvo una propuesta de volver a ser parte de la serie humorística Comisaría, pero que finalmente aquello no salió.

INTROSPECCIÓN. Haciendo una comparación de épocas, reflexiona: “Entré a la tevé en la década de 1960 y sigo vigente. Atribuyo mi vigencia a la vocación y a la disciplina. Ni mis compañeros ni yo, nos mezclamos en chismes, peleas, excesos, ni polémicas; no necesitábamos eso. Hoy, sin embargo, veo descontrol en ese sentido y menos soporte en capacidad”.

Su paso y entrega por la vida artística hizo mella sin embargo en su vida personal. De dos de sus tres uniones sentimentales, tuvo tres hijos. Dos con la primera pareja, y una niña próxima a los 4 años de edad con la actual unión. “Mi gran alegría son mis hijos y nietos”, confiesa.

Como anécdota, Luis cuenta que muchas veces se encontró con personas que le acusan de “serio” cuando está fuera de sus personajes. “Y es que hacer reír a los demás no es sinónimo de estar todo el tiempo haciendo muecas o sonriendo. Nosotros también tenemos dificultades, como todos”, dice el actor, que superó el gran dolor de perder a su hijo Derlis Fabián a los 5 años, por problemas congénitos.

“En esa época anduve como zombie, tuve un año de duelo en el que no trabajé, pero después decidí continuar”, recuerda.