“No vemos intereses paraguayos que vayan a ser potenciados con este restablecimiento de las relaciones con Venezuela. Al contrario, el mensaje que estamos dando es que Paraguay está a favor de un gobierno que no respeta las libertades de las instituciones, a los opositores políticos y a los derechos humanos”, reflexiona.
Los gobiernos de ambos países, a través de sus cancillerías, dieron a conocer el miércoles la decisión de reanudar las relaciones diplomáticas. “Es un mensaje erróneo de un gobierno democráticamente electo y dentro de sus primeros 100 días de mandato”, insiste.
Ante la falta de información respecto a los motivos que condujeron a esta decisión, dijo no entender si ya se da a la luz de acuerdos con respecto a la deuda de Paraguay con la petrolera venezolana PDVSA, que está discutiendo en arbitraje en el Tribunal Arbitral de la Cámara de Comercio Internacional de París.
Mencionó que existe la especulación respecto a si esto no sería preparar un eventual asilo o refugio político para Horacio Cartes, el ex presidente designado significativamente corrupto por los Estados Unidos, en caso de que este país decida solicitar la extradición.
“No vemos qué cambie en Venezuela. En este momento, allí hay una impugnación a la candidata de la coalición opositora, María Corina Machado. Incluso, Estados Unidos amenazó con volver por eso a embargos contra la República Bolivariana”, manifiesta.
Para Estigarribia, la República Bolivariana es un régimen antidemocrático, que ha tenido elecciones cuestionadas en su transparencia y en su legitimidad. “Estamos ante un país restringido en sus libertades políticas con muchísimos venezolanos esparcidos por toda la región”, añade.
Tampoco encuentra una explicación de qué intereses específicos favorables para Paraguay podría traer la decisión de Peña.