BUENOS AIRES - ARGENTINA
Fueron 36 años de búsqueda incansable y, finalmente, llegó el momento más esperado: Estela de Carlotto pudo abrazar a su nieto. La titular de Abuelas de Plaza de Mayo se encontró con Guido (Ignacio Hurbán), en La Plata, en un clima de fuerte hermetismo para proteger su intimidad.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo pudo por fin reunirse con su nieto recuperado, Guido, en un clima de hermetismo y máxima privacidad, dado que en un principio no hubo precisiones sobre el lugar del encuentro para evitar la exposición pública.
A través de un comunicado, la Fundación confirmó la reunión y solicitó a todos los medios no exponer a Guido, “para que pueda encarar el proceso de restitución de identidad con sus tiempos y acorde a sus posibilidades, como se ha hecho con todos los nietos encontrados”.
“En este sentido, las Abuelas hacemos un llamado a los medios, a la sociedad en general y a la Justicia en particular, a respetar la intimidad de Guido y sus allegados, para que nuestro nieto pueda encarar el proceso de restitución de identidad con sus tiempos y acorde a sus posibilidades”, pidieron los familiares de desaparecidos durante la dictadura que comenzó en 1976.
nieto 114. El nieto de Carlotto es el 114º recuperado por el minucioso trabajo de la entidad que aún persiste en la búsqueda de unos 400 niños robados durante la dictadura.
La historia tiene como protagonistas a la reconocida ‘abuela’ Carlotto, de 83 años, madre de Laura, y a Hortensia Ardua, de 91 años, madre de Walmis Oscar. Laura y Walmis son los padres de Guido, asesinados cuando era un recién nacido en 1978, en pleno régimen militar.
“Es igualito a su padre, no puede negar que sea hijo de mi hijo”, dijo Ardua a la radio Red desde la provincia patagónica de Santa Cruz.
Carlotto conmovió al país el martes al confirmar la recuperación de su nieto: “No me quería morir sin abrazarlo”, dijo en la sede de la organización que preside desde fines de la década del 80.
“Todavía estoy como soñando”, declaró Carlotto el miércoles a periodistas que la esperaron en la puerta de su casa en La Plata, 60 km al sur de Buenos Aires.
Su nieto –criado como Ignacio Hurban y buscado como Guido Carlotto– es un músico que hace menos de tres semanas se sometió voluntariamente a una prueba de ADN que probó su parentesco.
El hijo diputado de la activista, Remo Carlotto, dijo que la familia se encontraría con el nieto durante la tarde en La Plata, pero entrada la noche no había trascendido nada sobre la reunión.