Con velas y antorchas en mano, niños, jóvenes y adultos iniciaron la Semana Santa con la tradicional procesión a cargo de los pasioneros, quienes vestidos tradicionalmente con pantalones negros, camisa blanca y capa corta sobre el pecho, alzaron sus voces relatando las 14 estaciones de la pasión de Jesús.
La procesión empezó a las 18.00, el grupo de devotos partió de la explanada del Museo José Asunción Flores y se dirigieron hasta la Capilla San Blas de Punta Karapã, en donde un número importante de vecinos se congregaron para orar.
Luminarias hechas con botellas recicladas alumbraban y marcaban el sendero que los cantantes debían recorrer hasta parar en cada una de las estaciones que rememoran los momentos que vivió Jesús desde su condena hasta la crucifixión. “Esta es una tradición que nos apasiona y muchos estacioneros ya vienen haciendo esto desde hace años. Yo lo hago desde hace 45 años”, señaló el diácono Pedro Álvarez, quien encabezó el Vía Crucis.
El canto jahe’o –como se lo conoce popularmente– retumbó en los pasillos del tradicional barrio en donde vivió José Asunción Flores, el creador de la guarania. “En lo que nosotros hacemos no hay reglas, es un canto que sale del corazón, viene de una tradición que se remonta en la Conquista. Es del pueblo que se reúne cada año y que la Iglesia hizo que sea más religioso”, comentó Álvarez.