Entre los juicios especiales, es decir, que tienen un trámite distinto en el Código Procesal Civil, normalmente más cortos que el ordinario, la duración también es excesiva.
Según el estudio, en Asunción, un juicio sucesorio tarda unos 951 días (dos años y siete meses). Un juicio ejecutivo, para cobrar las deudas de los pagarés a más de otros instrumentos de crédito, tarda 891 días (dos años y cinco meses). Este último, tiene plazos abreviados.
La ejecución hipotecaria, que también es un juicio bastante común presentado principalmente por las entidades financieras, tarda 1223 días (tres años y cuatro meses). Todos estos resultados son del 2005, según el estudio.
En Encarnación, la segunda comunidad por la cantidad de casos, una sucesión dura 567 días (un año y seis meses. En Ciudad del Este, la tercera en orden de expedientes, un juicio ejecutivo dura nada menos que 995 días (dos años y nueve meses), incluso más que uno ordinario.
La estadística es preocupante, teniendo en cuenta que los juicios especiales, entre los que están los ejecutivos, las sucesiones, divorcios, disolución y liquidación de la comunidad conyugal, desalojos, entre otros, tienen plazos menores a los denominados ordinarios.