Naranja Mecánica fue la denominación que llevó Holanda tras un verdadero espectáculo para la vista que ofreció en la Alemania Federal en 1974. Artífice y guía de aquel cuadrazo fue un tal Johan Cruyff, acaso bien llamado el Pelé blanco.
Ayer, en la Eurocopa 2008 y 34 años después, la selección de Marco van Basten, ex integrante de la selección y ahora adiestrador, golpeó duro y por 3-0 (pudo ser más) a Italia, campeona del mundo en 2006 y que por vez primera recibió tres goles en el certamen continental.
Al partido hay que dividirlo en dos. Y agregar una subdivisión, puesto que aparte de lo futbolístico primó lo anímico. Entretenido fue el trámite hasta el tanto de apertura, pese a que, en cuanto a llegadas, Holanda ya marcó superioridad.
EL COMIENZO DEL FIN. En este mismo espacio dedicado a la Euro se destacó que durante el fin de semana se apreció un nivel de arbitraje óptimo. En Italia-Holanda apareció una terna sueca.
La encabezó Peter Frojfeldt, de floja intervención. A los 25, Rud van Nistelrooy marcó el primer gol, estando metro y medio adelantado, tras la segunda jugada que se propició luego de un tiro libre de Rafael van der Vaart, el jugador de Hamburgo, quien junto a Giovanni van Bronckhorst, alias Gio, y Kuyt, participó en los tres goles.
Frojfeldt y su asistente Wittberg convalidaron la acción y luego la observaron por repetición en la pantalla gigante.
Italia se desdibujó, pero sobre todo no se recuperó nunca. Luca Toni no pesó y Di Natale terminó rematando todo lo que le caía a los pies. A la media hora se produjo el mejor gol en lo que va de la competencia y seguramente estará entre uno de los preferidos al cabo de ella. Fue una cátedra de cómo marcar en un córner con mucha presencia rival y también de cómo sacar provecho a un contragolpe (ver infografía). Pirlo, el único ejecutante de pelota parada y ayer errático al máximo, envió desde el córner una pelota que Gio -ex Barcelona, hoy en Feyenoord de su tierra- sacó de la línea, pues estaba cubriendo el segundo palo. Tras un par de toques, el que hizo de lateral-volante se proyectó por izquierda, vio a Kuyt, quien de cabeza bajó para Sjneider (cumplió ayer 24 años), de Real Madrid, jugador que en el aire se suspendió, acomodó el cuerpo y le convirtió al palo que cubría Buffón. El portero fue responsable de que 3-0 no terminara el primer tiempo (mano a mano tapada a Van Nistelrooy). El tercero llegó tras otro contragolpe rápido, con más toque, pausa y rebote dado por Buffon.
Apareció Gio para cabecear, terminando una jugada que volvió a tenerle como protagonista en su inicio (m. 80), liquidando un partido en el que Holanda superó en todo a su contrincante.