02 ago 2026

Entretelones de una sesión en la que primó el criterio político

Los ministros de la Corte analizaron hasta la tarde la forma en que iba quedar la suspensión de los miembros del Tribunal de Cuentas. Posturas jurídicas y políticas fueron el punto álgido del debate.

Por Adolfino Aquino

La larga sesión del pleno de la Corte Suprema de Justicia del martes pasado se inició primero con la presentación del presidente Antonio Fretes de los polémicos fallos de tres camaristas que sustituyeron a ministros de la Corte en la Sala Constitucional y ordenaron la reposición en el cargo de ex ministros Bonifacio Ríos y Carlos Fernández Gadea. Estos fueron destituidos por juicio político en diciembre del 2003.

En el debate, Fretes lanzó la idea sobre qué pasaba si se confirmaban los fallos o no. Entonces los ministros analizaron si ratificaban y dejaban el precedente de que la Corte podía anular un juicio político. De ser así, tenían que decidir si enfrentaban al Congreso -la amenaza de destitución ya estaba encima- o calmar la crisis.

El ministro Victor Núñez largó la idea de que habría que encontrar la forma de anular los fallos, porque no sólo era un problema jurídico sino también tenía efectos políticos que ponían en peligro el funcionamiento armónico de los poderes del Estado.

Luego de una ronda de debate primó la idea de que era mejor no empeorar la crisis y emitir una resolución declarando que los fallos carecían de validez jurídica.

El pleno de la Corte trató en horas de la mañana tanto los fallos de la Sala Constitucional a favor de Ríos y Fernández y la suspensión de los camaristas que integraron dicha Sala, Meneleo Ynsfrán, Pedro Almada y Juan Francisco Recalde.

Los ministros Raúl Torres Kirmser y Sindulfo Blanco manifestaron que en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados asumieron la postura de destituir a los magistrados por extralimitarse en sus funciones, y que no podían cambiar de posición en el pleno de la Corte. Cuando Fretes ya tuvo la opinión de todos su colegas al respecto, para dar tranquilidad a la ciudadanía pendiente de la decisión de la Corte, ordenó a su director de comunicación, Luis Giménez, a que adelante la información a la prensa de que los tres camaristas ya fueron suspendidos de oficio. Esto fue a las 14 horas.

Luego la Corte siguió debatiendo sobre la forma de anular los fallos de la Sala Constitucional. Los relatores participaron con los ministros para encontrar las fundamentaciones hasta que éstos escogieron el artículo 137 de la Constitución, como premisa mayor.

También agregaron los artículos 555 y 560 del Código Procesal Civil para desvirtuar totalmente las decisiones de los camaristas, porque en dichas normas se explican el alcance de una declaración de inconstitucionalidad, que los magistrados suspendidos no respetaron. Los camaristas no debían dictar orden en una inconstitucionalidad, según los ministros.

La sesión de la Corte comenzó a las 10 de la mañana, tuvo un cuarto intermedio en horas de la siesta, donde sugestivamente los ministros recibieron la visita del senador liberal Ramón Gómez Verlangieri. La visita fue confirmada por éste, que es uno de los políticos liberales oficialistas.

Pasado el mediodía la decisión de la Corte ya estaba, pero habría que darle forma. Entonces, los ministros retomaron el análisis sobre la suspensión de los camaristas y de nuevo se alargó del debate. Un punto de análisis fue si suspendía al preopinante o a los tres miembros. Muchas vueltas dieron para decidir, pero al final concluyeron que no había otra salida que la suspensión total.

Para el final de la tarde, el pleno consideró la resolución del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, del lunes 4 de enero, que suspendió a los tres camaristas. Incluyeron la misma en resolución que declara sin validez jurídica los fallos de la Sala Constitucional. Entonces, lo que al principio de divulgó de oficio, al final fue a pedido del JEM.