Decenas de miles de personas marcharon este domingo en todo el mundo en el Día Internacional de la Mujer, el 8-M, en manifestaciones para pedir libertad, igualdad, el fin de la violencia, entre otras consignas.
Desde Río de Janeiro, pasando por Caracas, Madrid y París, las manifestaciones expusieron los desafíos pendientes de los distintos países sobre los derechos de las mujeres.
Una multitud marchó en Río de Janeiro detrás de una pancarta con el mensaje “Juntas Somos Gigantes”, mientras que en la capital venezolana cientos pidieron la libertad de las presas políticas en el país.
VENEZUELA. En Venezuela, la movilización puso el foco en las prisioneras que no han sido beneficiadas por la amnistía, muchas de ellas con complicaciones de salud, según denuncias de organizaciones de defensoras de derechos humanos.
Según registros de la oenegé Foro Penal, unas 526 personas, entre ellas, 56 mujeres, permanecen privadas de libertad por razones políticas.
Organizaciones de mujeres y del Movimiento de Víctimas del Régimen (Movir) de El Salvador pidieron la liberación de la abogada Ruth López, una crítica del gobierno del presidente Nayib Bukele.
López, jefa de la unidad anticorrupción de la reconocida oenegé de defensa de derechos humanos Cristosal, fue arrestada el 18 de mayo y es acusada por la Fiscalía de enriquecimiento ilícito.
“Estamos levantando nuestra voz para exigir una vez más la libertad inmediata de nuestra querida compañera, defensora, como es Ruth López”, dijo a periodistas la activista Gloria Anaya durante la marcha por el Día Internacional de la Mujer.
FRANCIA Y ESPAÑA. En París el cortejo fue encabezado por Gisèle Pelicot, convertida en un símbolo feminista mundial tras el histórico juicio a su exmarido y a otros 50 acusados de violarla.
Decenas de miles de personas, según las asociaciones, salieron a las calles este domingo en toda Francia para defender los derechos de las mujeres, amenazadas por el auge del conservatismo.
“¡No renunciaremos a nada!”, dijo Pelicot al hablar ante la multitud en París.
Estoy “muy orgullosa de estar con el equipo de la Fundación de las mujeres, muy honrada de estar aquí en presencia de mi mamá que envía un verdadero mensaje de esperanza a todas las víctimas de Francia”, aseguró Caroline Darian, la hija de Gisèle, cuando el cortejo marchaba en el noreste de París.
Este 8 de marzo será la ocasión de luchar por “la emancipación de las mujeres” y “contra la extrema derecha, que siembra el racismo, la misoginia y la homofobia”, dijo en conferencia de prensa Myriam Lebkiri, del sindicato CGT.
Cerca de 200.000 personas marcharon en Francia, 130.000 en París, según la CGT.
Una veintena de activistas de Femen llevaron a cabo una acción frente a la pirámide del Louvre para denunciar “la impunidad, la criminalidad y la negación total” en el caso Epstein.
En España, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Granada, Bilbao y San Sebastián, entre otras ciudades, fueron escenario de movilizaciones.
Alexa Rubio, una manifestante mexicana de 30 años que reside en España, enumeró a la AFP en Madrid los problemas que urge resolver: “equidad salarial, el acoso y, en mi país, la violencia de género, porque nos están matando a las mujeres por ser mujeres”.