“Espero jugar noventa minutos”, manifestó el jugador del Real Madrid en la última entrevista antes del debut de Brasil en el Mundial de Sudáfrica, este martes en el estadio Ellis Park, de Johannesburgo.
El desempeño de Kaká fue minado por constantes dolores en el pubis y, posteriormente, por la aparición de un edema en el muslo de la pierna izquierda.
“Ahora llegó la hora de jugar. Todo lo que pude hacer para recuperarme lo hice”, sostuvo el jugador tras el entrenamiento liviano que cumplió la selección brasileña en la cancha del estadio Ellis Park.
Sobre los riesgos del primer encuentro en el Mundial, Kaká enfatizó que serán minimizados si “Brasil es Brasil” mañana ante Corea del Norte.