Esta situación genera la queja de los usuarios que deben ir a otros centros asistenciales para los procedimientos. En el Hospital General de Barrio Obrero solo se atienden los casos urgentes de cirugías generales. Un promedio de 8 a 10 partos se realizaban de manera diaria, los cuales estarán suspendidos durante dos o más meses, explicó el doctor Luis Ramírez, director médico.
SERVICIO. Las embarazadas son derivadas al Hospital Materno Infantil San Pablo para el alumbramiento. Los médicos fueron derivados a otros servicios de salud pública para que sigan trabajando, mientras duren las obras de refacción. Las cirugías programadas serán reagendadas.
La sala de urgencia de pediatría fue trasladada a la zona de consultorios de salud pública para despejar urgencias de adultos para los casos de obstetricia, señaló el director médico. La terapia neonatal disponía de 8 camas para los niños, el cual pudo cerrarse recientemente tras el alta de un paciente pediátrico.
“Las tejas ya son antiguas y en cada lluvia chorreaba” en las salas, dijo el doctor Ramírez, por lo que pide paciencia a los usuarios mientras duren los trabajos de reparación.
El proyecto de la construcción del nuevo hospital en el predio de la Infantería sigue su proceso administrativo correspondiente, dijo Ramírez.