En el Departamento de Itapúa los trabajos de siembra de soja se realizan de forma continuada, aprovechando los beneficios de las últimas lluvias, en tanto que Alto Paraná ya tiene algunas parcelas con semillas.
En el centro y nordeste de Itapúa se registraron lluvias de entre 30 y 35 milímetros durante el fin de semana que ayudaron a alcanzar la humedad mínima requerida en los suelos. “A partir de ahora masivamente se va a sembrar porque el clima y la fecha es ideal”, dijo al respecto Dante Servián, presidente de la Coordinadora Agrícola del Paraguaya (CAP) en este departamento.
Si bien hay vientos del Sur, desde el viernes se prevén temperaturas más cálidas que favorecen a esta etapa de la campaña 2022-2023.
Las tareas se ejecutan de forma escalonada, primeramente en la zona donde se cosechó maíz, avena o sorgo, luego se avanzará en el área ocupada por la canola, cuya recolección está en proceso y por último en los trigales, de donde se retirarán los cereales en unas dos semanas.
De acuerdo a cómo se desarrolla el calendario agrícola, los productores estiman que en setiembre estarían culminando la etapa de siembra en Itapúa.
Por su parte, Aurio Frighetto, también de la CAP, comentó que hubo más lluvias al Sur que en el Norte de Alto Paraná, aunque algunas parcelas ya sembraron días antes. Como el clima estuvo nublado ayer, prácticamente no ingresaron las maquinarias a las áreas de cultivo, pero apenas den las condiciones, también se echarán masivamente las semillas.
Ambos departamentos representan casi el 50% de la superficie de siembra de soja a nivel nacional, teniendo en cuenta el comportamiento de la campaña 2020-2021 con 3,7 millones de hectáreas.
3,5 millones de hectáreas es la meta mínima para el cultivo de soja correspondiente a la campaña 2022-2023.