El cambio de horario afectará a los estados de Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná; São Paulo, Río de Janeiro, Espíritu Santo y Minas Gerais, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, Goias y al Distrito Federal de Brasilia. La medida estará en vigor hasta el 22 de febrero, una semana más de la fecha inicialmente propuesta para su final. El “horario de verano” se aplica desde la década de 1980 y reducirá de 3 a 2 horas la habitual diferencia de la mayor parte del país con el huso horario del meridiano de Greenwich (GMT). Las autoridades apuestan por una reducción próxima al 5% que se logrará en el consumo de energía durante ese período en las horas en que se registran los picos de mayor demanda. De igual manera, la medida evitará gastos calculados en 1.848 millones de dólares en generación y mantenimiento de los sistemas de electricidad, además de la construcción de termoeléctricas que se requeriría manteniendo el horario actual. El ahorro de agua de las hidroeléctricas, en estos días afectadas por la sequía, será del 0,4 %, según también los cálculos oficiales. EFE