15 jul 2026

En Casado reviven pesebre viviente y reciben un tirón de orejas del párroco

Los casadeños revivieron –después de mucho tiempo– la tradición del pesebre viviente. En la misa, el cura les instó a cuidar con celo el espacio que rodea al templo que es usado como baño público.

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Emotivo. Los niños y niñas de Casado recuperaron el espíritu navideño en su comunidad.

En la víspera de la Navidad, en la antesala a la misa de Nochebuena fue propicia para que los católicos de la localidad de Puerto Casado se reencuentraran para disfrutar del pesebre viviente, costumbre que se perdió en los años que duró la pandemia del Covid-19.

Protagonizados por los niños y niñas de la comunidad parroquial, el pesebre viviente se recuperó después de cuatro años. Hubo cánticos y una obra de teatro sobre el nacimiento del Niño Jesús. Todo, en la previa a la misa en la iglesia San Ramón Nonato.

Decenas de feligreses que acudieron a la misa de Nochebuena pudieron apreciar el emotivo pesebre viviente; así como la escenificación del nacimiento de Jesús y varios cánticos y bailes preparados por voluntarios, integrado por niños y niñas de la comunidad.

Los casadeños revivieron así la tradición que se iba perdiendo en la comunidad, según relatan los propios fieles.

Los padres de familias acompañaron a sus hijos que formaron parte del elenco.

Luego, la misa fue oficiada por el sacerdote salesiano, Osvaldo Martínez, quien está interinando la administración parroquial. El religioso valoró el esfuerzo realizado por los voluntarios, jóvenes y el elenco infantil que ambientaron la jornada navideña en la explanada del templo.

llamada de atención. Al término de la liturgia, aprovechando la buena concurrencia de los pobladores, el sacerdote tocó un tema que hace tiempo se da en el entorno de la parroquia. Es que las personas que concurren a la plaza, situada frente a la iglesia, usan el patio de la parroquia para orinar, entre otras cosas, hechos de los cuales –dijo– cuenta con evidencias.

Martínez llamó la atención de la ciudadanía casadeña para que cuiden celosamente y se respete la casa parroquial.

Refirió que, como la plaza es pública, el municipio debería ocuparse en poner un baño público en el lugar “para que no se ingrese más a la parroquia para hacer sus necesidades”, enfatizó.

Esta situación tiene lugar desde hace tiempo en la plaza denominada Soldado Guaraní, ubicada en medio de la casa parroquial y un colegio público. Allí acuden masivamente personas para realizar actividades de esparcimiento.

Hace meses los alumnos y docentes colocaron frente de la institución un cartel de “Favor no orinar”. Es que algunos pobladores –tanto hombres como mujeres– “sin ningún respeto” por el espacio público y el templo principal hacen sus necesidades fisiológicas por las murallas y dentro del patio.

Martínez enfatizó que esto se da de manera frecuente; por lo que consideró urgente que la comuna local instale un baño público en el lugar.

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Compromiso. El cura no dejó pasar que, últimamente, el entorno parroquial está descuidado.

a. m.

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