Por Lucho Alvarenga | lucho@uhora.com.py
La investigación periodística realizada desde el mes pasado abrió de nuevo sospechas sobre la continuidad de la subvaloración en la importación de vehículos usados, preferentemente los traídos del puerto franco de Iquique, Chile.
Un equipo de ÚH y Telefuturo viajó al mencionado puerto chileno, a fin de ver y registrar el proceso de adquisición de los rodados, su envío a Paraguay y los pormenores que envuelven al pago de los impuestos en la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), para el despacho correspondiente.
Datos estadísticos a los que se tuvo acceso fundamentan las sospechas de que persiste la subvaloración en la importación de autos usados.
Esto implica que los automotores se valúan a un menor precio de lo que realmente debería ser, de acuerdo con las referencias establecidas por Aduanas, con lo cual ciertos importadores o particulares se benefician con el pago de menos impuestos.
HACIA ABAJO. En el marco de las averiguaciones recurrimos a los informes estadísticos comerciales que maneja la firma Penta Transaction (dedicada a recopilar datos de comercio exterior) sobre el ingreso de vehículos a Paraguay entre el año pasado y este.
Lo que salta a primera vista es que el promedio de valoración de los automotores bajó significativamente a partir de junio de este año.
Al menos esto es lo que se resalta de los datos procesados del 2008 y de este año, en el lapso de enero a octubre.
Por ejemplo, en la categoría de vehículos con motor naftero de hasta 1.000 cc, en dicho lapso del 2008 ingresaron 1.048 unidades. Estas tuvieron una valoración total de 4.289.661 dólares.
Este año, en el mismo período de tiempo, ingresaron 1.118 rodados, lo que representa un 6% más. Sin embargo, llama la atención que pese a que es mayor el número de vehículos, solo alcanzó una valoración promedio de 3.933.390 dólares.
En el rango de vehículos usados de mayor cilindrada, si bien cayó este año la cantidad de unidades importadas, la tendencia es decreciente en la valoración de cada unidad.
ANTECEDENTES. ÚH había publicado una serie de casos de subvaloración de vehículos usados. Según el relato sobre los hechos detectados, el operativo giraba en torno a los técnicos valoradores, quienes en complicidad con despachantes inescrupulosos, se asociaban para privar al Estado de sus ingresos.
REACCIÓN. Precisamente, luego de la citada denuncia de subvaloración, el titular de Aduanas, Vidal Ríos, estableció un nuevo mecanismo de control a través de parámetros establecidos en la resolución 436, que empezó a ser aplicada a mediados de este año. Esta disposición genera diversos cuestionamientos de referentes de sectores vinculados a la importación de automotores.
Curiosamente, los datos mencionados sobre el decrecimiento de la valoración de vehículos usados aparecen tras la aplicación de los nuevos métodos de control en la materia por parte de Aduanas desde junio pasado. Consultados acerca del porqué de esta situación, directores de la Dirección Nacional de Aduanas prefieren cotejar estas cifras con las oficiales de la institución.
Un equipo de ÚH y el CIM registró el proceso de la compra de vehículos usados en el puerto franco chileno, que publicaremos en la edición de mañana.
EL PROCESO DE VALORACIÓN
Según Aduanas, la institución establece el precio referencial de un auto importado mediante el costo que brindan las representantes de marcas.
La depreciación del vehículo el primer año es del 30 por ciento y de 10 por ciento los años sucesivos posteriores, hasta llegar al modelo del auto usado que se pretende ingresar, a fin de establecer el valor y hacer la liquidación de los impuestos.
La discusión hasta hoy gira en torno a que los valoradores tienen la potestad de elevar los precios si existen dudas.