“Estamos cerca de los 8 metros. Ni los peores pronósticos indicaban que en diciembre podríamos alcanzar esos niveles del río Paraguay”, apunta el meteorólogo. Si bien en el Pantanal llovió poco en diciembre, todavía resta tiempo –hasta marzo– para que se produzca la precipitación –típica en verano– en esa zona limítrofe con Brasil.“Efectivamente, si se juntan esas condiciones muy fácil se puede alcanzar el nivel histórico”, refuerza.
La última gran inundación, registrada el 29 y 30 de mayo de 1983, tuvo como antesala también un exceso de lluvias en diciembre (del 82), con un nivel de 7,13 m a finales de ese mes. “En este momento no podemos decir cuál va a ser el comportamiento del Pantanal porque los pronósticos climáticos con que se cuentan están muy condicionados por el fenómeno de El Niño. Pero en esa región son otros los factores que inciden para que se produzcan las lluvias”, explica.
Para Báez, a pesar del déficit de precipitaciones en esa zona del Amazonas “no podemos decir que no va a llover nada” en lo que resta del verano. La temporada de lluvias en el Pantanal inicia en diciembre y termina en marzo. “Después empieza a reducirse drásticamente el volumen y frecuencia de las lluvias”, señala.
La atípica inundación que se registra desde la cuenca media del río Paraguay hasta el Sur del país “es exclusivamente a consecuencia de las lluvias en la región Oriental, no tiene nada que ver en el Pantanal”. “Lo que pueda acontecer en el primer semestre, en la crecida estacional posiblemente sea a consecuencia de las lluvias en la región Oriental”, insiste.
Descenso. Se prevé que las lluvias mermen en enero entrante. Pese a que el río bajó ayer 3 cm, el pico máximo llegará a los 8 m, si es que no pasa, según Báez. “Hay todavía mucho caudal, aguas arriba, y todo eso tiene que drenar hacia Asunción”, aventura.
A partir del próximo mes, la tendencia descendente del lecho fluvial –en su cuenca media– permitirá que las aguas en la ribera capitalina retrocedan en febrero hasta los niveles reportados en octubre último, entre 3 a 4,50 metros. No obstante, en las ciudades de Alberdi y Pilar el drenaje será “más lento”, por lo que les espera unos meses de verano todavía con una situación de anegación.