Por Wilson Ferreira
CIUDAD DEL ESTE
Los empresarios aglutinados en la Federación de Cámaras de Comercio de Ciudad del Este (Fedecámaras), también conocida como Grupo de Trabajo Empresarial, sugieren que el Ejecutivo pida ayuda internacional para erradicar los secuestros y aclararlos, antes de que el problema sea insostenible.
“Colombia es un país con una experiencia enorme, Perú tuvo a Sendero Luminoso, sabe cómo lidiar con esta clase de gente; El Salvador tuvo una guerrilla y la erradicó, entonces por qué no buscar ayuda donde se pueda encontrarla”, aseguró Juan Armando Santamaría, presidente de la Fedecámaras, gremio que aglutina a más de 20 organizaciones comerciales de Ciudad del Este.
“Si solo el país no puede, pues pidamos ayuda. Para los empresarios de Ciudad del Este es importante que el Gobierno comprenda que el clima de estabilidad es importante, no solo para el inversionista, el desarrollo del comercio, sino para el sosiego de toda la población”, añadió.
Recordó que solo este año, Alto Paraná registró tres secuestros: dos en Ciudad del Este y uno en San Cristóbal. Si bien no hay ningún elemento que lo conecte con los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), la imagen que se proyecta del país es mala y poco favorable para la inversión.
“Nosotros nos comprometemos con el Gobierno nacional y todos los sectores que así lo vean a trabajar juntos, asistir a reuniones, a buscar fórmulas para que esto realmente se pueda detener y no tengamos que, al concluir la jornada, viajar hacia nuestras casas con el temor de que en cualquier momento vamos a ser secuestrados”, indicó.
Santamaría sostuvo que ojalá se comprenda que en vez de perder tiempo en las luchas viscerales políticas, se entienda que esto es un problema grave, que debe ser resuelto por el bien del país y sus ciudadanos.
“Pido al EPP que libere al secuestrado Fidel Zavala, porque esto no beneficia a nadie. Ojalá nuestras palabras tengan el eco en la buena voluntad de esos paraguayos y aconsejamos al gobierno de Lugo (Fernando) que pida la cooperación internacional para erradicar este tipo de flagelo”.
RECONOCER FALENCIA. La Fedecámaras considera que el flagelo del secuestro afecta a todo el país y que el Gobierno debe reconocer la falencia que tienen sus órganos de seguridad. “Hoy se compensa la falta de efectivos físicos con el uso de adelantos tecnológicos y si Paraguay no cuenta con esos medios, creo que estamos enfocando las cosas de una forma errada”.
Dijo que si hoy se habla de un EPP, es un síntoma peligroso y es señal de que no se ha podido repartir los panes para todos.
Lamentó que el clima que vive el país no ayuda para las inversiones y sin trabajo, no hay riquezas que repartir. “Se debe propulsar la generación de fuentes de trabajo, sentarse en una mesa y volver a reformular las necesidades del país, crear una hoja de ruta y seguirla”, aseguró Santamaría.
El empresario, de origen panameño y vocero oficial del gremio, manifestó que Paraguay es un gran país, no tiene huracanes, las inundaciones que hay son pocas, y tiene un gran activo que es su gente.
DELINCUENTES COMETIERON 18 PLAGIOS EN EL ALTO PARANÁ DESDE EL AÑO 1988 AL 2009
Del secuestro del pequeño H. M. en 1988 pasaron 15 años para que en el Alto Paraná se registre otro, el del empresario tabacalero César Cabral en el 2003, por cuyo rescate se pagó un millón y medio de dólares.
Desde dicho año los casos de plagios fueron creciendo, sumando hasta hoy día 18 secuestros en la zona. El departamento de Alto Paraná es uno de los más castigados por el negocio del secuestro que tuvieron diferentes finales.
Un hecho más que llamativo del caso Cabral es que casi todos los integrantes de la banda responsable del caso fueron muertos, entre ellos, el líder de la banda Valdecir Pinheiro Do Santos, quien se mantuvo prófugo por mucho tiempo. Varios plagios, por lo menos 9 de los 11 secuestros registrados entre 2006 y 2007, fueron atribuidos a la banda de Valdecir Pinheiro.
Participación. Los plagios en los cuales está comprometida la banda de Pinheiro, según la Policía Nacional, son los del tabacalero César Cabral, Graciela Dávalos viuda de Pereira, Pablo González Morel, Patricia Torales Sosa, su esposo y hermano; Carolina de Loreiro, Robert Cristaldo y Liz López, Julio César Teixeira y Ariana Abdallah, Mohamed Barakat e Hirokazu Ota, el policía Rafael Ramos y la profesora Nancy Giménez.
El grupo, cuyos miembros fueron muertos en dos grandes enfrentamientos con la Policía, en Minga Guazú y Ciudad del Este, también tiene en su haber antecedentes por asaltos y robos.
Se menciona el asalto a la Cooperativa Copronar de Naranjal, donde se alzaron con un botín de 40 mil dólares y 100 millones de guaraníes registrado en el 2007, el que también fue perpetrado por los miembros del grupo que dirigía Valdecir.
La banda de Pinheiro estaba integrada además por José González Ocampo, Pedro Cléber Gavilán, Jotvino Vázquez, Soel Ramírez, Silvio Acosta, Marino Yamil Galeano (presos), Sergio Martínez, Roque Jacinto González, Cristóbal Villalba, Venancio Martínez y Paulo Álvarez (prófugos).