07 abr. 2026

Empoderamiento ciudadano: año 2015

Por Susana Oviedo – soviedo@uhora.com.py

Susana Oviedo

Qué hubiéramos rescatado del 2015, si no se producía la visita del papa Francisco, si el grupo de chicos del colegio Cristo Rey no hubiese tomado el desafío de hacer lío organizado para reclamar educación de calidad para todos y motivar, a su vez, a los estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción a no callarse ante la pornográfica corrupción que tenía lugar en la centenaria y prestigiosa institución.

La visita del papa Francisco movilizó a creyentes y no creyentes. Acercó al Gobierno a sectores con los que hasta entonces no había contacto. Dio pie a una mirada retrospectiva sobre la Iglesia católica universal. Dinamizó a la fatigada Iglesia católica paraguaya y puso en la vitrina internacional a un Paraguay sin maquillajes, con todas sus fortalezas y sus muchas debilidades.

La venida del Papa sirvió para que la sociedad paraguaya se reconociera a través de sus múltiples rostros, mezquindades y grandezas. Y lo mejor, por lo menos por un buen tiempo, las palabras sencillas y directas del primer Papa latinoamericano interpelaron a más de uno y devolvieron la esperanza que con tanta frecuencia se desvanece por aquí. Con los estudiantes de la UNA nos llegó como un temporal de ciudadanía que hacía tiempo no vivíamos en el país. La sorpresiva y sorprendente actitud de protesta de los jóvenes, indignados de tanto manoseo institucional y el despilfarro de los recursos públicos por una camarilla encabezada nada menos que por el rector y un séquito de decanos corrompidos, no desmontó por completo el perverso sistema de robos y alegres asignaciones salariales. Pero el solo hecho de que este haya quedado al descubierto, gracias a la resistencia de los estudiantes, es un logro inesperado y demasiado grande que quedará en la historia como una victoria ciudadana. Es otro motivo estimulante para seguir adelante y esperar un próximo año aún mejor.

Un notición del 2015 fue también la derrota de Arnaldo Samaniego que no solo golpeó al poderoso Partido Colorado y al presidente Horacio Cartes, sino desmitificó aquello de que el candidato que gana es que tiene de su lado el aparato partidario y estatal.

Después de casi 15 años se produce de nuevo la alternancia en la Comuna capitalina y nace una expectativa distinta porque quien ganó las elecciones, Mario Ferreiro, no es de la vieja estirpe de los partidos tradicionales y encima, parece haberse propuesto hacer carrera política sirviendo desde el cargo.

Un hecho también positivo este año para los ciudadanos es haber empezado a sentir lo que significa ser un usuario con derechos, al contar, por fin con un servicio de transporte público decente. Ómnibus nuevos, climatizados y limpios, aunque por ahora solo en Asunción y el área metropolitana.