“Debemos comprender que todos nuestros esfuerzos y trabajos deben estar articulados y apuntar como objetivo primordial a la obtención de las vacunas para nuestros compatriotas”, manifestó.
“El virus y sus consecuencias han generado estragos, y puesto de rodillas no solo a naciones de nuestra región, sino inclusive a las más poderosas superpotencias del orbe. Este es el momento en que la historia nos debe encontrar más que nunca unidos como país, como nación, como ciudadanos paraguayos”, sostuvo.
Aquino señaló que es entendible la inquietud y los reclamos legítimos de la ciudadanía honesta, que exige, como corresponde, el fortalecimiento del sistema de salud del Estado, y las vacunas tan necesarias para comenzar a volver a la normalidad. Sin embargo, estos reclamos no pueden convertirse en excusa ni escenario para que personas embanderadas con ideologías perimidas y fracasadas instalen la barbarie, la anarquía y la violencia en nuestra sociedad,
“Por todo esto, hacemos un llamado a la paz, la armonía; del debate entre hermanos, de la confraternidad en la sociedad paraguaya. Las turbas alcoholizadas toxicómanas, que reivindican la anarquía, deben ser rechazadas por todos los paraguayos, son hechos aislados pero muy graves”, añadió.